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30 julio 2017

Zona Miriam Blasco

  Escribió el poeta Gabriel Aresti: "no quiera Dios que pongan mi nombre a una calle de Bilbao. No quiero que un barbero borracho pueda decir, yo vivo en Aresti con la cuñada vieja de mi hermano, ya sabes, la coja". Miriam Blasco no es solo una larga avenida en la zona de la Playa de San Juan en Alicante. Es también una "zona", tal y como la denominan las inmobiliarias donde a la clase media alta de la ciudad le gusta vivir. Urbanizaciones ajardinadas, piscinas, pistas de tenis o de pádel y la playa lo suficientemente cerca como para ir andando. Está bien comunicada, es limpia y dispone cerca de buenos colegios y centros deportivos.

  Miriam Blasco es también una parada del tranvía. La siguiente, dirección playa, es Sergio Cardell, que fue su entrenador fallecido en acciente poco antes de que ella conquistara la medalla de oro los Juegos Olímpicos de Barcelona. Miriam le dedicó su medalla y todavía pone los pelos de punta verla en el podio con el brazo en alto sosteniendo un ramo de flores e intentando contener las lágrimas. 

  El tiempo pasa. Hace unos meses escuché a unos pasajeros del tranvía, cuando éste hacía su alto en la parada Sergio Cardell, que era cierto lo que se decía, que era cierto el tango, que Cardell cada vez cantaba mejor. Ningún otro viajero quiso sacarles de su error. Después de haber ganado el oro y de una exitosa carrera como judoca a Blasco le propusieron ir en las listas del Partido Popular en el senado y ella dijo que sí. A los populares les encanta fichar deportistas (mucho más de fiar que los artistas, actrices y actores o si no que se lo digan a Rosa Díez). Habitualmente se dice que el deporte aporta a sus practicantes, además de las destrezas físicas que pagan con su cuerpo, disciplina, capacidad de sacrificio y espíritu de equipo. La disciplina es muy importante en cualquier organización jerárquica y seguirla es esencial si se quiere prosperar en ella, con tal de que se sepa identificar quién es el que manda y quién el que mandará en un futuro. En una entrevista con los lectores del diario Información declaró que el deporte era una alternativa al botellón, las drogas y el pasotismo.

  Blasco fue elegida senadora por primera vez en el año 2000, pomposo nombre que en España se da a los parlamentarios que participan en una Cámara, que aunque se llame Alta, no se sabe muy bien para qué sirve, aunque sí a quien. El periodista Jaime Esquembre lo contaba así en El País. 

  "Miriam Blasco Soto (Valladolid, 1963), lleva más de 25 años noqueando a todo tipo de adversarias y se prepara para luchar en un escenario muy distinto al tatami, sobre el que no tiene rival. Entra en política de la mano del PP por "ideología familiar" y convicción personal ("Porque es verdad que vamos a más"), y de la mano de Eduardo Zaplana, que la convenció para afiliarse y lanzarse al ruedo electoral."

  Por lo visto la estrategia es fundamental en judo. Lejos de la descripción un punto melodramática del periodista, Blasco supo bien qué hacer en el "tatami" del Senado. Dicho de otro modo entendió la naturaleza de la Institución y de su propia situación. Fue elegida tres veces como senadora en las listas del Partido Popular (2000, 2004 y 2008). En España los parlamentarios cobran la pensión máxima si han estado un mínimo de siete años como senadores o diputados, de modo que parece un periodo razonable. Durante ese tiempo la actividad parlamentaria de Blasco no fue precisamente frenética. Escasas intervenciones en el pleno y proposiciones que presentaba conjuntas con otros senadores remolones de su mismo partido. 

  Esta semana Blasco ha declarado en una entrevista con María Escario que se casó el año pasado con su rival en la final de Barcelona 92. Sin duda se trata de una historia preciosa que como todas tiene su reverso tenebroso. Blasco votó en contra del matrimonio homosexual en el año 2005. Dice que por disciplina, cosas de Zapatero (el mismo que según el PP de la época vendía a España a los terroristas traicionando a las víctimas) que con el tiempo han venido bien. 

  No puede negarse de que se trata de una persona práctica. Dicho de modo más crudo, no creo que fuera extraño que algunos pensaran que se trata una persona paniaguada y obediente, con pocas o ninguna convicciones políticas que se arrimó en el momento adecuado al sol que más calienta. Sin embargo antes de encender la hoguera pensemos en los sacrificios que hay que hacer (además de  mucho talento) para que un deportista de élite llegue a los éxitos de Blasco. De pequeño tenía un héroe deportivo poco habitual: Domingo Ramón Menargues. Llegó a ser cuarto en los juegos olímpicos de Moscú en la prueba de 3000 metros obstáculos. Entrenaba con nosotros y para mí su zancada que no cesaba pasadas las horas y las vueltas al estadio era un prodigio sobrehumano. Un día su entrenador, Joaquín Villar, se indignó. El trabajo que le ofrecían era de vigilante nocturno. Me impresionó tanto que aún lo recuerdo. Un atleta prodigioso en una garita cobrando cuatro duros. Era una época anterior al programa ADO, un periodo en que las pistas de tartán eran paraísos escasos. Hoy no serían deportistas sino doctorados los que ponen cafés o buscan una plaza de técnico para la que hubiera sido necesaria la FP.

  Blasco presidió la "Comisión especial sobre la situación de los deportistas al finalizar su carrera deportiva". Hay que reconocer que muchos de los que ahora dan su nombre a grandes avenidas, parques o universidades, en vida no tenían donde caerse muertos. Y ahora, ¿de qué les vale?




11 julio 2017

Cuaderno de Wimbledon: El extraño caso del niño y la toalla robada

  Los medios de comunicación adoran las "historias de interés humano"

  El gusto por las historias sentimentales se ha fortalecido con las redes sociales. Gatitos, perritos o historias de superación personal... ¿Quieren hacer un vídeo viral? Convenzan a un octogenario para que trepe a una palmera y salve al gatito del vecino de caer al vacío. 

  Wimbledon, aunque parece un torneo atildado, tampoco se ha librado y ha recibido esta edición su ración de fluido rosa. Primero fue una tenista lesionada pidiendo ayuda a gritos en medio de la pista. 

¡Pero eso no fue nada comparado con el extraño caso del niño y la toalla robada!

  La versión oficial es la siguiente. El tenista estadounidenese Jack Sock lanza al público de las primeras filas su toalla (sudada). Poco después tuitea: "If anyone knows the kid that unfortunately had the towel ripped out of his hands...tweet his name at me and I'll be sure to get him one". Como les encanta decir a los periodistas, poco se podía imaginar el tenista del revuelo que se iba a formar; o quizá sí. El caso es que todas las gentes de bien amantes del tenis se pusieron a la obra de encontrar al "kid" que había sido "unfortunately ripped out" la toalla.... Y lo encontaron. Marca.com, el diario de referencia de nuestro amado líder M.R.B. publicó que el torneo había localizado al "niño" (obsérvese como el kid va perdiendo años). El diario informa con alivio que el niño al que un adulto le había robado la toalla había aparecido. El agravio sufrido sería reparado. Final feliz. El representante de Jack Sock se había puesto en contacto con el niño y le había invitado a sus próximos partidos prometiendo que le entregaría una toalla (¿sudada, limpia?). A lo Paulo Coelho todo el universo había conspirado como si se tratara de una logia masónica, para que la felonía fuera reparada. ¿O no?

  Mi hermano Antonio, siempre buscando los tres pies al gato (sí, el gato del octogenario se salvó pero perdió una de las patas) me invita a que vea el vídeo del robo de la toalla de Sock. Normalmente hay que hacer caso a los hermanos/as mayores. Lo veo. Primera sorpresa: los protagonistas. El niño o "kid", al que yo había imaginado como un tierno y desvalido infante de unos nueve o diez años resulta ser un vigoroso teenager, de esos que en España es fácil ver bebiendo litros de ron, pateando papeleras o examinándose del C2 de Alemán. Segunda sorpresa: el pérfido adulto. Resulta ser un señor de edad que bien se le podría calificar (a la espera de ver su analítica de orina) como señor mayor. De repente la historia adquiere tintes insospechados. Resulta que más bien que un niño robado por un adulto tenemos a un joven que roba la toalla de Sock a un venerable anciano, con cara, eso sí, de tener malas pulgas. 

  De repente me sale el picapleitos que habita en mi y veo el vídeo una y otra vez. Por un lado tenemos el testimonio del testigo, Sock. Si aseguró que le habían robado la toalla al chico es porque su intención era tirarle la toalla a él y no al viejo. Jack Sock es el 18 del mundo en el ranking de la ATP, pero ¿qué ranking ocupa en el lanzamiento de toallas a la grada? Viendo el vídeo más bien lo que parece es que la toalla va precisamente donde se encontraba el anciano señor y que es el joven el que desde la fila de arriba hace el pino puente para, con malas artes, arrebatársela. Pero es cierto que el joven aplaudía y que el señor parece más bien decepcionado con el resultado del partido, de modo que quizá solo quería la toalla de Sock para analizar su ADN buscando sustancias dopantes (si es que tal cosa es posible) o para hacerle el más clásico vudú. Por otro lado, teniendo ambos dinero suficiente para procurarse una entrada de primera fila de la pista central de Wimbledon, ¿no tienen para comprarse una toalla en la tienda oficial?

  Para mi hermano es un claro ejemplo de posverdad. A fin de cuentas Sock es estadounidense, cuyo gobierno ha hecho doctrina oficial de los "alternative facts", nueva denominación de los embustes. Yo creo que Socks quería mandársela al chico, pero que su displicente lanzamiento fue calamitoso y cayó sobre el abuelo quien no ha hecho toda su fortuna (pinta tiene de ricachón de la escuela del señor Burns) precisamente andándose con chiquitas.  

  Por ello debemos absolver y absolvemos al chico de la acusación roba-abuelos y además lograr un rédito ilegal personal y patrimonial con su acción. No hay pronunciamiento en costas, si bien se hace saber a las partes que si quieren tenis y una toalla vieja pero limpia, siempre pueden venir a verme jugar a mí en Alicante, siempre y cuando se abstengan de gritar: ¡Vamos Rafa! 



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03 enero 2017

Máster ESG de periodismo deportivo

  El deporte es una de las grandes pasiones de todos los seres humanos a lo largo y ancho de todo el planeta. Los partidos, las carreras, los saltos, las piruetas y todo lo que pueda hacerse en calzoncillos o con casco mueve miles de millones de personas y de euros. Los políticos de cualquier pelaje, azul, rojo o magenta se desviven con tal de posar al lado de un campeón y enfundarse su enfangada y sudada camiseta en loor y olor de multitud. El deporte es el fenómeno del Siglo XX y lo será del Siglo XXI y los estadios son las nuevas catedrales. ¿Estás preparado para informar de deportes tal y como lo requiere el exigente público actual? ¿Tienes los conocimientos para afrontar este ingente desafío? Desde la Fundación El Señor Gordo queremos poner nuestro granito de arena en esta magna y noble misión. A continuación compartimos un tutorial totalmente gratuito de lo que será un máster de 60 créditos, tres sets y dos vueltas que será impartido por el profesorado más selecto de entre los periodistas despedidos por los eres

Lección 1. La entrevista. 10 Puntos a tener en cuenta.

a) Preguntar al futbolista que acaba de perder el partido. La pregunta podrá formularse cerrada. Ejemplo. ¿Os vais jodidos? Pero también abierta. ¿Cómo está el equipo?

-Nos vamos jodidos, pero esto lo tenemos que sacar entre todos, tenemos que echarle huevos porque la afición no se merece esto. Esto lo tenemos que sacar entre todos y echarle huevos y esto ya está olvidado y a pensar en el domingo porque hasta que no ganemos no dejaremos de estar jodidos. 

Se recomienda que llegado este punto el periodista cambie de tema o repregunte. Ejemplo. ¿Pero en lo personal, bien, porque te has reencontrado con el gol después de doce meses?

-En lo personal bien, pero como te digo, jodido, aunque yo sabía que me reencontraría con el gol tarde o temprano, pero, como te digo, a echarle huevos y seguir trabajando...

Cuando un futbolista se sincere con el periodista diremos que "es un tipo espectacular", pero si llega más lejos entonces técnicamente hablaremos de "rajada". Ejemplo: "Tenemos que echarle huevos. Nos vamos jodidos porque parecemos unas madres en defensa (rajada) y no podemos salir con esta actitud (rajada) y los culpables somos todos desde el banquillo (rajada al entrenador) hasta los que estamos en el campo (rajada de los compañeros).

En la medida de lo posible, el periodista deportivo contribuirá a que el ambiente en los campos sea una "fiesta". Por eso es importante que se huya del vocabulario bélico. Así, cuando un entrenador esté a punto de ser despedido después de tres meses sin ganar, evitaremos decir que la directiva se lo va a cargar, siendo preferible decir que su cabeza corre peligro (más aséptico y sanitario) o que su cabeza ha rodado (más francés). 

El periodista primero tendrá que destacar que se ha producido una "rajada". Los periodistas de la tarde agradecerán la sinceridad del futbolista, pero es importante recordar que los de la noche lo deben criticar sin piedad por "rajar" de su entrenador y sus compañeros. La próxima vez que se le vea al futbolista en la "zona mixta" o en la zona de cócteles se le deberá preguntar por la "rajada". El futbolista dirá: a) Se le ha entendido mal y los periodistas lo entienden todo al revés porque no entienden que el equipo está jodido, o b) pide disculpas a la afición, al entrenador, a los compañeros y al "presi", por la "rajada" pero es que están jodidos...".

A veces sin embargo la información deportiva se complica. Eso ocurre cuando los deportistas son tías. Nos referiremos a ellas indefectiblemente como "las chicas". Ejemplo. Las chicas del waterpolo se han metido en las semifinales del campeonato de Europa y tendrán como rivales a las letonas. (Si hay un periodista gracioso en la selección se podrá hacer un chiste que rime con letonas, si no, no). A veces las chicas ganan cuando nadie lo espera. En ese caso se hablará de que las chicas del baloncesto han hecho la machada y remontado los veinte puntos de ventaja que tenían con las serbias. Opcionalmente, si sobra tiempo o no es un día muy nutrido de noticias, se le puede hacer una entrevista a la capitana de las chicas. Se le preguntará siempre por sus padres y por su novio. Si no tiene novio se hará un chiste de rigor. 

El periodista deportivo no debe olvidar que además de fútbol hay otro tipo de práctica que meteremos en el apartado "polideportivo". No hay que asustarse. En el tenis diremos, ¡vamos Rafa! En las motos y los coches hablaremos de las gomas y de las novedades de motor para la próxima carrera. En el baloncesto de MPV (leído em, pi, bi). Hay algún deporte más, pero rara vez se mencionará. 

Glosario básico:

Clarividencia. Ser capaz de ver una línea de pase donde nadie la ve.

Partido a partido. Filosofía cholista.

Chaval. Todo futbolista de la cantera de un club.

Escupitajo. Acto reflejo de todo futbolista de élite.

Piscinazo. Si se hace bien, pueden suponer tres puntos.

Oyente. Retrasado que deja mensajes en el contestador y del que viven las emisoras de radio deportivas.

Sóleo. El músculo de moda para las lesiones.

Ópera. Comentario despectivo cuando el público está callado en el estadio y que refiere a un nauseabundo espectáculo musical donde cantan gordas.

Genialidad. Regate.

Paquete. Regateado por el genio.

Carácter competitivo. Se manifiesta fundamentalmente insultado al árbitro.

Árbitro. Villano, incompetente, malandrín, bellaco, gañán, rufián.

Crack. Futbolista bueno o amigo del periodista.

Jodido. Como se quedan los futbolistas que pierden.

Hay que seguir trabajando. Estado zen del futbolista que ha ganado el partido.

Modelo. Novia o mujer de futbolista.

El jeque. Todo árabe propietario de un club de fútbol español.

Liecheschesjentein. Pequeño estado centroeuropeo con el que se enfrenta España periódicamente.

Anna Maria Lubinska 



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15 agosto 2016

Autoridades

  Televisión Española. Juegos Olímpicos de Rio. Uno de los presentadores anuncia que tienen a un invitado especial en el estudio. ¿Nadal, Phelps, la atleta portuguesa Patricia Mamona? No. El Ministro de Educación y Deportes del Gobierno español. No se qué Méndez de Vigo. Cincuenta y largos mal llevados o sesenta y tantos bien. Viste algo que podría ser Ralph Lauren, línea informal (club de golf). Felicita a nuestros deportistas. "Nadal, me quito el sombrero; Mireia, extraordinaria; Mailen, fantástica; el ambiente en la delegación, inmejorable. Estoy convencido de que habrá más medallas de la delegación española". Habla como Rajoy pero más de corrido, sin tanto titubeo, con esa cordialidad que huele a moqueta y a puro que los mandamases utilizan con los conserjes. Los periodistas sonríen y babean (o hacen que babean y sonríen) y el ministro cuenta que trata de estar apoyando a todos nuestros deportistas, pero no es fácil porque las distancias son grandes bla, bla, pero que se hace un esfuerzo por estar... bla, bla, bla. Aburrido.

  El esfuerzo de las autoridades para estar presente en todos los partidos, carreras, pruebas, todo lo que ahora se engloba con el término "eventos" es encomiable. Después de Nadal, en coraje y sacrificio deportivo para mí está el ministro. Pero humilde, nos aclara. No está solo. Para hacer el esfuerzo titánico de cubrir todos los acontecimientos, piragüismo, remo, doma, baloncesto normal, baloncesto "de chicas", balonmano normal, balonmano de "guerreras", hockey hierba del equipo español macho que por alguna razón se hacen llamar "red sticks" y no "palo roig", que estaría más acorde con el origen de la mayoría, cuenta con el apoyo del Secretario de Estado para el Deporte y del Director General que a su vez contarán con la colaboración de alguien que a su vez contará con la colaboración de otro alguien.

  Nadal está exhausto. Su primer servicio no entra. Su derecha no acaba de funcionar. Mira a la grada y allí está el Director General, que no es lo mismo que la Infanta Cristina pero funciona. Recupera el aliento y gana su juego. Carolina Martín pasa por dificultades, en la grada el ministro. Maialen Chourraut por el rabillo del ojo mira a una puerta y por el otro al Director General de Deportes y las aguas no parecen tan bravas, la meta más cercana. Gracias, gracias, gracias. Aunque hay que estar atentos. Su presencia es errática, como las conexiones de Televisión Española. Llegan tarde y se van antes. Se demoran en el antepalco. Pero al final están. ¿Quién no se acuerda de las lágrimas de la Infanta Elena en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona? Siente los colores y no está metida en negocios. Injusto que no sea la reina. 

  Como pese a lo que digan algunos, tengo empatía, he sufrido mucho por su madre cuando asistía a la final de la Copa del Rey de Fútbol. No por los pitos del independentismo/forofismo futbolero que tenemos en España (el FC Barcelona es más que un país). Eso a la Reina emérita le daba igual. De todas formas no habla bien español (que es el idioma con el que se abuchea en Catalunya). Era por la prórroga. ¿Tenemos que estar todavía más de media hora aquí? El próximo año no vengo. Y creo que no fue.

  Tenía un amigo que cuando íbamos al Estadio Rico Pérez de Alicante insistía al finalizar el partido en salir del estadio por la zona del palco. Con vergüenza reconozco que le acompañé en dos ocasiones. Saltábamos un pequeño murete y entrábamos en el antepaso, donde los canapés y los refrescos hacía tiempo que estaban agotados. Los presentes, casi todos hombres, se daban palmadas en la espalda para felicitarse, en caso de victoria, o para consolarse, en caso de derrota, bajo la mirada dulce, dócil y fresca de las azafatas. Supongo que mi amigo quería dejarse ver entre las autoridades locales. Autoridades y ricos de provincias en un partido de segunda división. Una tercera vez fui invitado al palco. Sustituía a un sustituto. Los canapés eran malos y el partido terminó en derrota con lo que las palmaditas en la espalda fueron de consuelo. ¿Lo hacía por ser visto entre directivos y autoridades? ¿Para ser uno de los grandes de la ciudad?

¿Cuándo uno es importante? ¿Cuando tu obligación consiste en hacer lo que otros harían por placer y pagando? ¡Vamos Rafa!

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09 agosto 2016

Olímpicos

ORO
  Aniceto Boing, Obdulio Propopop. Hablo de memoria, pero son dos de los deportistas olímpicos que más recuerdo. Supongo que no consiguieron medalla o quizá sí. Boing debía hacer salto de altura o de longitud o ambas. Pero quizá el oro lo ganó Mortadelo con algún preparado entre homeopático y diabólico que le proporcionó el profesor Bacterio. El genial Ibañez los creó, preparó y equipó para participar en los juegos de Moscú (seguramente). Sé que periódicamente el maestro ha venido publicando historietas en cada uno de los juegos. Me haré con el de Rio. Quizá me lleve la sorpresa y Boin, todavía en activo, deje a Phelps a la altura de la rata que fuma el cigarrillo en el borde de la acera, justo frente a la portería de 13 Rue el Percebe.


PLATA
 Barcelona 92. Un sitio. No sé cual. Trabajaba en un catering. Dábamos de comer a voluntarios, árbitros y jueces de diversas disciplinas olímpicas. La comida era una bazofia, pero eso es otra historia. Era una sala muy larga. Al fondo había una televisión. De repente entra Epi corriendo portando la llama olímpica. Al mismo tiempo un fulano ajeno a todo se pone en la línea del catering y reclama su comida. ¿Volví a darle de comer o me quedé viendo cómo Antonio Rebollo, el arquero, prendía el pebetero? Algunos días la memoria dice que pasé (olímpicamente) del tipo. En otras volví dócilmente a mi puesto de trabajo y me lo perdí. ¿Quién era aquel tipo al que ese momento histórico le traía al pairo? Que Alá le confunda.


BRONCE
 Vanuatu (descubierta para los europeos por el español Pedro Fernández de Quirós), San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago (mi preferido), Antigua y Barbuda (para los comentaristas deportivos de la Cadena Cope, el país de tu suegra). Los Juegos Olímpicos celebran la diversidad, eso no puede negarse. Es refrescante para todos oír nombrar esos países cada cuatro años. Fantasear con visitar Antigua y quizá Barbuda, Fiji, Montserrat, Bermudas, Bahamas, Islas Vírgenes, Tonga (en busca de su abanderado, trending topic mundial), Andorra...


DIPLOMA OLÍMPICO
 De acuerdo con algunas teorías, la capacidad que tienen los varones de la especie humana de no recordar asuntos importantes pero hacer emerger de la memoria al instante un acontecimiento deportivo —verbigracia un gol en la final de la Copa del Rey, el ganador de la final olímpica de 1500 en Atenas o el nombre de las jugadoras del equipo olímpico femenino de España en los juegos de Londres va con los cojones. Quizá también la capacidad de ver siete horas seguidas de televisión. Empalmar el rugby a siete con el voley playa y de ahí a los saltos de trampolín y de ahí a la halterofilia y de ahí al remo, hasta que te sangren los ojos.


OTRO ORO
 ¡Es deporte, no fútbol! Saludable saberlo. El deporte no es el penúltimo gesto chulesco de Ronaldo o si a Messi le ha salido un grano o un juicio. Hay decenas de deportes, tan interesantes o más que el fútbol, con sus odiosos empates a cero y los detestables comportamientos macarras y plañideros de sus practicantes. Deportes que son un billón de veces más emocionantes que la enésima conferencia/máster en filosofía del Cholo Simeone o de Pep Guardiola. Si yo fuera directivo de una cadena de radio haría un programa de deportes que sería de deportes y no solo de fútbol. Sería un éxito.


MAMONEO DESCALIFICANTE
 Ya sé que es un negocio. Ya sé que toda esta historia del movimiento olímpico en gran parte sirve para que una casta internacional viaje de un sitio a otro y se dé la gran vida. Ya se de la impostura. Ver a alguno de los dirigentes del mundo aplaudir al equipo de Refugiados en la inauguración de los juegos de Rio da ganas de vomitar. Pero, por recurrir a una comparación manida, algunas flores crecen en el estiércol.


CONVIVENCIA
 Soy ya un viejo verde. Pero la idea la tenía cuando era verde a secas. ¿Es la Villa Olímpica Sodoma y Gomorra? No pierdo la fe en el ser humano y confío que sí. Roger Federer conoció a su señora (naughty Roger in need of correction) en los Juegos Olímpicos de Sidney. Los medios siempre destacan el colosal reparto de preservativos entre los deportistas. La gente más en forma, más atlética, con más energía del planeta se junta durante quince días. El lanzador de jabalina finlandés con la jugadora de bádminton malaya, la haltera filipina con el remero ruso, el gimnasta japonés con la jugadora de voley playa brasileña y el abanderado de Tonga con quien quiera.


CEREMONIA DE CLAUSURA
 El himno olímpico es brioso, emocionante pero no tanto como el británico ni mucho menos con el ruso, que es tan hermoso que tuvo que ser rescatado del cajón de la Unión Soviética. Caetano Veloso, Gilberto Gil... En Rio lo harán bien. ¿Será por música?



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13 junio 2016

Lo importante es que el equipo gane

  Un individuo que se hace llamar Torbe está en prisión preventiva. Unas mujeres a las que el citado ciudadano supuestamente chantajeaba y amenazaba, implican a futbolistas de élite. Dichas mujeres aportan lo que supuestamente son conversaciones de whatsapp con dichos futbolistas. ¿Conclusión? Ya lo dijo el Ministro del Interior. "Deseo que esto, en ningún caso, afecte a la selección española". ¿En ningún caso? Y en el caso de que las declaraciones de las chicas fueran verosímiles, como dice cree la policía. ¿También en ese caso? Como diría un argentino: ¿qué no entendés de la palabra "no"? Pelotudo. "En cualquier caso". Aquí lo importante es la selección española. Lo importante es ganar. 

  Si hay dos cosas sagradas en España son las fiestas populares y los futbolistas de élite (y de vez en cuando algún deporte más). Que si una calle está bloqueada y es mejor no tener la mala idea de ponerte gravemente enfermo porque no llegarás al hospital, todo sea por las fiestas populares. Que si la calle queda hecha un vertedero, todo sea por las fiestas populares. Que si maltratamos públicamente a unos cuantos animales, todo sea por las fiestas populares. Que si hay ruido durante veinticuatro horas y siete días seguidos, todo sea por las fiestas populares. Todo sea por las fiestas populares. Todo sea por las fiestas populares, salvo que se trate de ganar. 

  Que si nuestro defensa central argentino es condenado a un año de cárcel y 800.000 euros de multa por dos delitos fiscales, lo importante es que no afecte a su rendimiento deportivo. Que si nuestras estrellas son investigadas por fraude fiscal, hagamos votos para que esté tranquilo. Todo sea por el glorioso Fútbol Club Barcelona. Que si nuestro delantero centro conduce a 216 km por hora, y luego le implican en un caso de chantaje, por dios que todo acabe bien, el Real Madrid necesita sus goles. Los necesitamos en el campo, marcando goles, dando pases, enseñando tatuajes, tirando lapos. ¿Cómo nuestros hijos aprenderán entonces qué tatuajes hacerse, cómo besarse el escudo tras un gol, cómo indignarse con las injusticias que cometen los árbitros, cómo responder a una entrevista sin mirar al entrevistador, o cómo y dónde depositar los lapos?

  No crean que odio el deporte y el espectáculo de la alta competición. De pequeño, mi principal juego consistía en montar partidos de fútbol ficticios y organizar torneos en los que siempre acaba ganando mi equipo favorito. Sí amigos. El Hércules CF ha ganado varias finales de la Copa de Europa al Real Madrid, al Barcelona y hasta al Nottingham Forest. Luego me dio por el tenis y una infinidad de deportes más, de los cuales me lo sé todo pero nunca llegué a jugar bien. Diez segundos me bastan para identificar un partido del Mundial 82. Soy lo suficientemente ceporro como para ser periodista deportivo, y es injusto que no lo sea.

  De modo que no me mueve ni mucho menos odio al balón. No creo que sea el opio del pueblo, ni que se sustituyan los córners por las neuronas, ni nada que los apóstoles del antideporte pregonan. Cuando aparece un asunto judicial, la opinión pública tiende a dar credibilidad al escenario que más les gustaría. Algunos grupos parecerían estar encantados/as de que el asunto de De Gea y Muniaín fuera cierto, porque eso además visibilizaría el innegable problema de la prostitución en España. Creo que esta postura es inquietante, pues supone condenar antes de que exista juicio, lo que repugna mi conciencia de leguleyo.

  Pero la postura mayoritaria, es decir, la que sostiene que no pasa nada, es quizás más turbia. Por principio parece que hay una gran parte de la población que se niega a creer que las celebrities deportivas puedan estar metidas en berenjenales más o menos siniestros. En realidad la historia, empezando por el mundo clásico de Hollywood, que sería similar a nuestro Star System de deportistas, o la propia historia del gran Maradona, sugiere más bien la hipótesis contraria. Lo propio de ellos es estar más allá del bien y del mal, hasta que se llega al final de la escapada. 

  No se quiere creer que esos muchachos, de los que hasta los cincuentones llevan sus camisetas en la playa, puedan ser malos chicos. Pero incluso si así fuera, hay un interés superior. Superior a si son clientes de la prostitución o no. Superior a si defraudan a Hacienda o no. Superior a que si chantajean o no. Superior a si circulan a doscientos kilómetros por hora o no. El interés es el equipo. Es la victoria. Es el título.

  Yo pensaba que España, después de tantos triunfos de sus deportistas, y especialmente después de haber ganado dos Eurocopas seguidas de fútbol y un Mundial, tendería a relativizar los éxitos deportivos. A disfrutarlos, pero darles su dimensión real. Pensaba que quizá ya, conseguido ese logro, podríamos pensar en tener las mejores orquestas sinfónicas o las mejores universidades. Pero parece que aún no nos hemos saciado de laureles deportivos. Cuando lea esto ya sabrá si ha jugado De Gea en el debut de la selección española de fútbol. Si juega, todos desearemos que esté tranquilo para cuando venga el balón del cielo tenga el acierto de meter la manopla. Si lo hace alabaremos su madurez y tranquilidad. Si no lo hace deploraremos que "el asunto" haya afectado su estabilidad, y en cualquier caso querremos que España gane. ¿No se trata de eso y nada más? ¿No se trata de eso, en cualquier caso?



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05 junio 2016

Negras y negros

  Garbiñe Muguruza ha ganado su primer título de Grand Slam en Roland Garros. No hace falta ser adivino ni leer en la vísceras de los pollos para augurar que, si las lesiones la respetan (como suele decirse en la jerga de la prensa deportiva), este no será el único gran título que consiga. Me encanta Garbiñe. Adoro la precisión con la que arrea leches a la pelota. Debo añadir además mi cercanía a la estrella ya que soy uno de sus más de doscientos (o trescientos) mil amigos de Facebook, pero hoy prefiero empezar a hablar de Serena Williams.

  Hace años se publicó que Serena junto con su hermana, habían acorralado a cierta jugadora con intención de intimidarla, o dicho en términos macarras, para "canearla". Puede que la leyenda sea apócrifa, pero es cierto que durante aquellos primeros años de su triunfante carrera, aún a la sombra de Venus, había algo un poco turbio, quizá no en ellas mismas como en su entorno familiar y en concreto su padre. Sobre los padres de los y las tenistas se puede escribir una novela de realismo sucio. Pero el tiempo pasó y Serena se convirtió en eso que pomposamente se llama una leyenda del deporte. Sí, yo también sucumbí a sus cansinos pasos, seguidos de eléctricos golpes buscando ángulos ocultos a los profanos.

  Aún así, Serena no ha sido nunca la tenista mejor pagada. Las marcas, al parecer, prefieren a otro tipo de mujeres. Diferentes. Digamos más... blancas. Sharapova, de acuerdo con la revista Forbes, duplicaba en ingresos patrocinadores a Serena en el año 2015. Quizá no solo era un asunto de color de piel. Es posible que las marcas quizá se decanten por mujeres más esbeltas, o mujeres "pavotontas". Estresadas y aparentemente rebeldes, pero deseosas de devorar jamón de York, y por supuesto blancas y delgadas. Mujeres con menos culo que Serena, menos muslos y menos nalgas. Reconozco que con estos datos hay todo un terreno abonado a la demagogia. Pero antes de retirarme prudentemente, les recuerdo que durante este mismo torneo de Roland Garros, Serena ha tenido que escuchar el siguiente punto de vista de un espectador: "retírate, gorda".  

  Horas antes de que Garbiñe ganara su título, moría Muhammad Alí. "¿Por qué Jesús es blanco y tiene los ojos azules? ¿Por qué en la última cena todos son blancos? Y María y los ángeles también son blancos. ¿Por qué Tarzán, el rey de la selva, era blanco? Él podía hablar con los animales, pero los africanos que llevaban allí siglos no podían, solo Tarzán podía hacerlo". Invito a que vean el resto de la entrevista de la que he extraído estas frases. Les dejo el enlace que acredita que la rapidez de la mente y la lengua de este hombre, al que después de ganar la medalla de oro olímpica en Roma, aún le negaron comida en un restaurante solo para blancos de su ciudad. 

  Desde entonces los tiempos han cambiado. Es cierto que Obama no ha sido lo que muchos esperaban ¿acaso podía serlo? Pero si se analizan sus dos mandatos con un poco de perspectiva, viendo de dónde veníamos y quizá todavía más comprobando a dónde podemos ir parar, el balance del presidente negro no ha sido negativo y sin embargo las críticas que ha recibido han sido feroces. En una reciente encuesta fue considerado como el peor presidente de Estados Unidos desde la Segunda Guerra Mundial. 

  Otra reflexión demagógica sugeriría que los negros están bien haciendo deporte, donde son inmensamente superiores; o incluso componiendo e interpretando música, pero no son tan bien vistos cuando ejercen funciones directivas y mucho menos en el poder. Supongo que algunas están tentadas de suprimir negros por mujeres, o por gordos, o por personas con diversidad funcional o discapacitados (elijan la terminología que más les guste) y la frase funciona igualmente. Como soy un bloguero democrático, hagan lo que les resulte más conveniente. 

   De alguna forma todos somos negros, y desde luego yo soy gordo, al menos cada vez que escribo en este blog. En una película de Spike Lee que ha hecho de la negritud material fundamental de su filmografía, un personaje negro, homosexual, artista y friki, clamaba que él pertenecía a una minoría de una minoría de una minoría. 

  Me gustaría terminar con una cita del poeta y novelistas nigeriano Ben Okri. Quizá no venga a cuento de lo que he dicho hasta ahora, o quizá, solo por un error en la geometría de las letras, que diría cualquier argentino, sí. Me encanta y últimamente la recuerdo mucho, sin tampoco saber por qué. Sin saber qué me está diciendo. La comparto en versión original.

Así comienza su novela The famished road.

In the beginning there was a river. 
The river became a road and the road branched out to the whole world. 
And because the road was once a river it was always hungry. 







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21 mayo 2016

El chasco

  Acostumbran a decir los músicos, los cineastas, los pintores, los productores de televisión, los editores, y también lo dicen las cineastas, las pintoras, las productoras de televisión y las editoras, que nunca se sabe la receta del éxito. Se supone que como es verano y la gente camina ligera de ropa y con las amígdalas medio derretidas, bastan dos copas y a Georgie Dann para tener la canción del verano. A veces las cosas son así pero a veces no. De modo que la delegada del gobierno en Madrid no se qué Dancausa, habrá recordado durante estas horas las palabras que su líder Mariano nos enseñó: a veces es mejor moverse, a veces es mejor que no. ¿En qué momento se me ocurriría prohibir las banderas independentistas catalanas en la Final de la Copa del Rey de fútbol?

  Y el caso es que el "hit" preparado lo tenía todo. Una parte de fútbol en forma de final. Una parte de monarquía en forma de Rey, y otra parte de política que añadiremos en un concentrado de bandera independentista. Con un solo trato, todos, y digo todos, hasta los que creen que Pau Gasol es futbolista, estaríamos cacareando una de las dos versiones:


  • La libertad de expresión que me permite incordiar allá donde quiera que vaya, también llamada donde fueres haz lo contrario de lo que vieres; o la versión 
  • Debe prevalecer el imperio de la ley o lo puñeteros catalanes independentistas no me van tocar los (...) en mi casa. 

  Lo teníamos todo. Una buena y bailable polémica, con estribillos pegadizos y muy muy contundente. Un calor mediático que nuestros contertulios en nómina y los de la competencia se encargarían de promocionar. Independentistas catalanes, sevillanos y sevillistas, Messi, Felipe VI, Infanta Elena, Messi. Lo tenemos todo. En estos momentos solo discutir de Venezuela podía ser algo más atractivo. Como decía el jefe de la CIA en "Con la muerte en los talones": Y sin embargo, el chasco. 

  Este es el párrafo en el que me permito sacar pecho, ya que, en la vida real, rara vez se me da esta oportunidad. Yo sabía que la historia de la prohibición de la bandera estelada iba a ser un fracaso pese a que tenía todos los ingredientes para el éxito. Lo supe en una conversación de dos venerables señores en el tranvía. Uno le preguntaba al otro sobre "eso de las banderas" y el otro le contestaba que "le daba igual" y (esto es lo más revelador) sin solución de continuidad añadía que le parecía una "cortina de humo", le preguntaba por la fibromialgia de su mujer. Esa fue la expresión que utilizó: "cortina de humo". Esta gente, y no sé bien cómo explicarlo, era el "target" del hit. Debían estar indignados, exaltados, concernidos. Deberían estar dándolo todo llamando a las radios y babeando con Inda....

  Ya saben como ha quedado el asunto. Un juez ha autorizado la presencia de banderas esteladas e incluso de banderas piratas, de banderas de la Ínsula Barataria en la final de Copa. El partido se jugará y como es natural y conveniente el Sevilla F.C. la acabará ganando.

  ¿Esto significa que todavía hay esperanza? Debe significar que al menos no todo es desesperanza en el debate político nacional. Por supuesto nos queda mucho tocino rancio por tragar, mucho alcohol de garrafón por tragar. Mucho Venezuela, me temo y otros asuntos facilones que se metabolicen rápidamente en broncas y divisiones, como los geles que chupan los ciclistas y triatletas. Pero al menos, de cuando en cuando, a coro, la parroquia podrá decir: A mi no me la vuelves a dar con queso, que este vinagre más que vino ya lo probé, y tres días con sus noches que me duró la resaca.




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03 junio 2015

¡Toni, vete ya!

¡Toni, vete ya, Toni, vete ya, To-ni-ve-te-ya! 

  Miles de aficionados al tenis coreaban consignas contra el entrenador de Rafael Nadal, a la sazón, su tío, Toni Nadal, a las puertas de su domicilio mallorquín. La airada reacción de los aficionados se produce después de que su sobrino y ex número uno, ex número dos, ex número tres y ex número cuatro del mundo, Rafael Nadal, nueve veces campeón de Roland Garros, cayera esta tarde en el torneo parisino a manos del serbio Novak (Nole) Djokovic por un contundente 7-5, 6-3 y 6-1. El manacorí (no confundir con manatí, que es un animal marino del orden sirenia, también conocida como vaca marina) en ningún momento pareció en disposición de disputar el partido al actual número uno del ranking (ex número dos y tres). 

  Lo cierto es que la eliminación de Nadal de su torneo predilecto no ha dejado indiferente a nadie. Un grupo de exaltados se estaba organizando en las redes sociales para recibir al tenista balear en el aeropuerto de Palma al grito de pesetero y mercenario. Acusaban al tenista balear de "jugar con el sentimiento de millones de aficionados y lo que es peor, millones de niños". Le reprochaban no haber puesto lo que hay que poner (redondos y peludos) sobre la arcilla parisina, de dejarse ganar para así tener tiempo para pescar, hacer anuncios con John Carling y meterse con Gala León. La banda ha sido desarticulada por el Grupo de delincuencia organizada de la Policía Nacional, y su líder, un oficial de notaría, permanece en dependencias policiales a la espera de pasar a disposición judicial. Artur Mas ha recordado, al hilo de estos acontecimientos, el derecho a la libertad de decidir y expresión de los ciudadanos y la triste condición de madridista de Nadal (pese a ser de "Sas Illes").

  Sin embargo no todo ha sido hostilidad con la mejor raqueta del tenis nacional en su historia. La Casa Real le ha mandado sus condolencias y un puesto de monitor de tenis para la infanta Elena. El portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca ha manifestado comprender el dolor de Rafa al ser "desahuciado" de lo que era hasta ahora su casa, la pista central Philippe Chatrier, y le han propuesto una acampada frente a la embajada de Francia en España. El portavoz del Partido Popular, el gran Carlos Floriano, no ha dudado en solidarizarse con el tenista y ha anticipado que se trata de una muestra de lo que Podemos y los radicales de izquierda son capaces de hacer con España y sus deportistas. "La preocupación sobre el futuro de España ha descentrado a nuestro campeón, quien no ha podido prepararse como el reto requería". Susana Díaz le ha ofrecido la medalla de Andalucía y Pablo Iglesias ha sugerido que ya sabía que esto sucedería, al estar anticipado en el capitulo cuarto, segunda temporada de Juego de Tronos. 

  Abundando en la tesis de la desconcentración del tenista balear, el presidente de la Federación de Padres Separados, ha insistido que proponer a "una mujer" como Gala León como capitana de la Copa Davis ha terminado de desequilibrar al balear y pone como ejemplo los insultos tales como machista y machirulo que ha recibido de sectores a los que ha calificado de "feminazis". Lo cierto es que sectores feministas se han desmarcado de las descalificaciones realizadas por algunas de sus más exaltadas portavoces, pero desde el colectivo LGTB-Tenis, han pedido al tenista que reflexione. "Quizá sea hora de optar por una entrenadora lesbiana, como ha hecho Andy Murray" (quien ha llegado al puesto número 2 del ranking ATP de la mano de su entrenadora la ex tenista Amelie Mauresmo).

Por su parte, la patronal hotelera balear ha desmentido que teman una oleada de cancelaciones para estas vacaciones. En una encuesta de urgencia realizada en Magaluf, los turistas, al ser preguntados si Mallorca les parecía menos atractiva ahora que Nadal ya no es lo que era, respondieron en un 63% con la palabra "cerveza" y un 22% pidió el teléfono de la encuestadora. Desde la patronal se ha pedido que todos los baleares lleven durante este mes un lazo con forma de ensaimada con la leyenda "Todos con Rafa" en alemán.

  El sosiego en el debate lo ha puesto la novia del tenista, Xisca Perelló. "Rafael es un deportista y sabe que puede ganar, pero también puede perder. Además, tenemos tantos trofeos en casa que no sabemos donde meterlos. Los de Master Mil son especialmente feos, cogen polvo y son frágiles. La asistenta ya se ha cargado dos "Montercarlos" —y ha añadido, "Por cierto. ¿Alguno de ustedes es amigo de John Carlin? ¿Pueden decirle que deje de llamar a casa más tarde de la doce?"




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01 junio 2015

Pitar un himno

  Una de las primeras experiencias futbolísticas de mi vida fue la siguiente: No tendría más de diez años. Me habían llevado a ver un partido del Hércules Club de Fútbol, al glorioso estadio José Rico Pérez de Alicante. Transcurría minuto uno de la primera parte. Balón largo que se pierde por la banda y un aficionado se alza entre la masa (aún no era crítica) y grita hasta casi desgañitarse: ¡Reses, (en referencia al histórico jugador herculano Reces) pero qué malo eres! ¡Eres más malo que el atún de "sorra"! Un coro de espontáneos secundó la proclama. Desde la inocencia de mi infancia no entendía que se pudiera gritar a un jugador que no había tenido la posibilidad de intervenir en el partido, y mucho menos a un jugador local. Tampoco sabía qué era el atún de "sorra". En realidad era un disparate. El fútbol me gustaba y me sigue gustando, pero como dice el famoso dicho, el fútbol es así, y así es el discurso que se maneja en la grada. 

  Básicamente la grada futbolística en España (y sospecho que en medio mundo) insulta al árbitro siempre. Insulta a los jugadores rivales, salvo si es Iniesta. Insulta a los jugadores negros, magrebíes o asiáticos, que quedan todos reducidos a la categoría de chinos. Insulta a los que siendo payos parecen de la "comunidad Rom". Insultan a los jugadores heterosexuales u homosexuales susceptibles de ser lo segundo. Insultan al palco de autoridades si los resultados de la temporada son adversos. Insultan al entrenador y al banquillo rival (casi siempre) y al propio, si la temporada es mala (fulano vete ya) y por último insulta a un equipo que resulte odioso esté o no sobre el césped durante ese momento. (El Betis siempre está jugando en el Pizjuán, el Elche en el Rico Pérez y el Deportivo en Balaídos).

  Recientemente El Mundo Today, mi diario de referencia, publicaba hace poco más de dos meses la siguiente noticia falsa pero cierta si se lee exactamente al revés. "Los ultrasur empiezan a gritar frases de Nietzsche en los partidos del Real Madrid. Han encontrado en el postidealismo alemán la manera más eficiente de insuflar voluntad de poder a los jugadores blancos".

  Quizá un día las aficiones rivales tengan una encendida discusión entre materialistas históricos blanquizales y la curva radical rojiblanca seguidora de Karl Popper, se enfrenten a palos y algún hincha resultará herido por el masivo lanzamiento de tesis doctorales. Pero todavía no hemos llegado a este grado de barbarie, y sin embargo se toma en serio las opiniones de la grada, como si descubrieran la piedra filosofal y la mayoría no tuviera problemas para programar el video. 

  Dirán que estoy tomando el rábano por las hojas. No se me escapa el problema simbólico que encierra el asunto. Pero quizá no estaría de más ver que la fortaleza de lo simbólico no siempre se corresponde con el vigor de las ideas ni de los sentimientos. Si tomamos por ejemplo los símbolos nacionales en los países americanos, vemos que el casi sagrado respecto que se tiene por los mismos no tiene necesariamente reflejo en la realidad. Dicho de modo amargo y quizá populachero. Es posible que todos lloren por las barras y estrellas, pero si camina solo por un vecindario por la noche y se encuentra a un policía, más le vale no ser negro. 

  De modo que a veces la mejor manera de interpretar lo simbólico es precisamente ignorar lo que parece más obviamente simbólico. No es precisamente el sagrado himno de España (una marcha militar pachanguera que procede de una melodía mozárabe) y que carece de letra que no sea una burlesca. Ni tampoco la fea bandera rojigualda, que se creó para evitar que nos hundieran los buques por error.  Como a Paco Ibáñez la música militar nunca me supo levantar.  A contrario sensu, los que proclaman la fortaleza de sus sagrados símbolos nacionales (sin por supuesto respetar los que consideran ajenos) no obtendrán en barras, estrellas e himnos melodramáticos la fortaleza que buscan. El símbolo así entendido es tan frágil como el trencadís de Santiago Calatrava. Vistoso, pero a los pocos años se cae. Porque lo simbólico no se crea ni mucho menos se ama por Decreto Ley del Consejo de Ministros ni por voluntad de la TV3 ni del Molt Honorable. Tiene raíces profundas y aunque se ignoren, nos penetran. 

  Al final debemos dar gracias a que, aunque no andemos sobrados de cultura ni modales, sí lo estamos de civilización. Nos salva de la superficialidad y victimismo de los que se llaman a sí mismos de izquierdas y la  arrogancia y banalidad de algunos que se intitulan de derechas. Ambos comparten  más cosas de las que creen, además de las comuniones.  Reproducen el cainismo de sus abuelos,  y la ignorancia de quien cree que el mundo tiene tres días y España nació bajo los calzoncillos de un dictador retaco de voz aflautada. No será nuestro mérito pero sí nuestro tesoro. De norte a sur, de este a oeste, hay paella los domingos, con sus siete mágicos ingredientes, vino de rioja, pan de calatrava, papas arrugadas, cocido y salsa romescu. En el siglo V antes de Cristo los Iberos en El Campello pescaban y hacían vino y seguramente pitaban las canciones del poblado vecino.

  Investiguen en esos símbolos y quizá, además de regar el gaznate y complacer el paladar, puedan encontrar verdades más profundas y consensos más amplios sobre 
cómo se tiene que vivir y para qué.

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28 mayo 2015

Ganar, a veces

  El comentarista del tenis en Teledeporte, el profesor José Luis Villuendas, de vez en cuando recuerda con su habitual tono animoso, que en el tenis solo gana uno. ¡Por eso es tan dificil! ¿Y los demás? A los demás les toca perder y volver a intentarlo. Perder e intentarlo. Perder e intentarlo. Un excelente jugador que durante toda una década esté entre el número veinte y cien del mundo, puede retirarse con un par de torneos importantes, quizá un par de finales, no más. Lo normal para todos es perder. 

  En la cultura americana la palabra perdedor tiene un sentido altamente peyorativo. Quizá lo peor que se puede decir de una persona, es algo así como arrojar un zapato para los árabes. Más o menos transplantada, aunque en un tiesto estrecho y sin la luz adecuada, también aquí ha hecho fortuna la doctrina de la victoria y sus eslóganes asociados. "Nunca te rindas", "Querer es poder" y recientemente otros un poco más sofisticados tales como "Nunca dejes de perseguir tus sueños" o "Sé la mejor versión de ti mismo" (¿diesel o gasolina?). En resumen, si no se consiguen los objetivos es que no se ha puesto suficiente empeño, entusiasmo, ganas o incluso locas ganas que pongan en juego,la salud, el patrimonio, la familia (bueno la familia no sería para tanto). Sin duda la cultura del deporte/espectáculo sirven tanto para inculcar como para encarnar esa cultura de los héroes a toda costa.

  Pero volvamos al sabio Villuendas. ¡Lo normal es perder! Por eso el tenista fulanito (imaginen al tenista fulanito en la pantalla de su televisor, sudoroso y con los brazos al cielo, las cabeza atrás, los ojos llorosos, la novia -o novio- lloroso también, el entrenador gozoso y el manager haciendo números), está tan emocionado. Porque todos somos perdedores, pero de vez en cuando ganamos. No muchas veces. Perdemos con Iberdrola, con Movistar, con los funcionarios guardianes de las ventanillas. Perdemos con nuestros vecinos, con nuestros compañeros de trabajo, con nuestra familia. Perdemos en el amor o al menos sufrimos derrotas en más de una batalla. Perdemos contra nuestro cuerpo y perdemos a veces contra nuestro espíritu, que cuando nosotros le decimos "a" nos responde con "z". Pero siempre podremos rescatar un puñado de victorias importantes. 

  Lo malo entonces no es perder sino ganar siempre. Lo maligno está en la victoria permanente, no en las derrotas cotidianas. Mientras escribo estas líneas los jugadores del Sevilla FC recorren las calles de la ciudad celebrando el triunfo en la Europa League. Hace catorce años estaba en Segunda División. Su goleador Carlos Bacca hace cinco vendía pescado. Es cierto que el Sevilla se ha acostumbrado a ganar últimamente, pero los aficionados saben que es una época excepcional, gloriosa. ¿Seguirá o nunca volverá? Eso nunca se sabe. Hace veinte años Nayim marcaba un gol imposible que le daba al Real Zaragoza la Recopa de Europa y hasta entonces.

  Sin embargo otros ganarán siempre, y de esos hay que protegerse, puesto que los ganadores toman el triunfo como algo que les pertenece, no como algo conquistado. Los rutinarios festejos de los aficionados del Real Madrid o del FC Barcelona, nada tienen que ver con la alegría desbordante de los sevillistas o incluso con el ascenso a Primera División de un equipo humilde. 

  Pero no es solo que no disfruten de la victoria, es que cuando no la logran la usurpan. El Bayern de Munich en Alemania tiene por costumbre comprar a todas las estrellas de los equipos rivales en la Budesliga, más con el propósito de no tener rivales de entidad, que la de reforzarse. Esperanza Aguirre llegó a la presidencia de la Comunidad de Madrid después de que dos siniestros personajes elegidos en la lista del PSOE decidieran apoyarla. La derecha en España tiene mucho de Real Madrid, de FC Barcelona, de Bayern de Munich. Lo suyo es ganar. Sobre la victoria y el poder creen tener un derecho natural. Privarles del mismo es un error o una perversión que, desde su punto de vista, conviene corregir. 

  Felicidades al Sevilla FC y a todos lo que ganan, a veces. 
Y que la providencia nos libre de los que se creen
con el derecho a tener siempre la razón 
y diabólicamente triunfadores, cueste lo que cueste. 



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02 diciembre 2014

Laicismo por la pasta

  El diario deportivo Marca informaba la pasada semana de una misteriosa desaparición. Se trata de una cruz. No es una cruz de oro y diamantes. No es otro objeto robado en la Catedral de Santiago ni la cruz con la que el ministro del Interior español condecora a las vírgenes (en referencia a la madre de Jesús, no a doncellas). No se trata de mi cruz, aunque bien pudiera desaparecer, porque bastante cruz tiene ya mi madre conmigo. Era la cruz de la corona del escudo del Real Madrid C.F.

  La cruz ha desaparecido. Hasta ahora estaba en la cima del escudo, modesta, casi más equis que cruz. Pero por los misterios del diseño, la corona, conforme llega a la cima ya no se adorna, sino que vuelve a bajar como si no pasara nada. Como está arriba del todo, allí en lo alto del escudo, quizá se la llevó el viento. Pero las circunstancias del escudo circuncidado o con el cuerno afeitado, arrojan otra luz. 

  El escudo madridista genéticamente modificado se mostró hace unos días en el acto de presentación de un "resort" de lujo que "la entidad blanca" (siempre quise utilizar esa expresión) presentó en los Emiratos Arabes Unidos. De acuerdo con Marca la inversión asciende a mil millones de euros (milloncejo arriba o abajo). El complejo contará con un parque temático dedicado a las hazañas blancas, un museo, hoteles de lujo... Supone un primer paso dentro del proceso de "globalización" del club.

  Según la deliciosa crónica del diario Marca, el Real Madrid para la presentación del nuevo negocio había "cuidado todos los detalles". Por eso los madridistas habían decidido "prescindir" de la cruz para evitar "cualquier tipo de confusión o malas interpretaciones". Continúa la crónica informando que la mayoría de la población de los Emiratos Arabes Unidos "profesan religión musulmana". Quizá no todos los lectores de Marca leen "Le Monde Diplomatique", pero quizá la aclaración era ociosa. Se ve que el periodista, como el Real Madrid, quiere "cuidar todos los detalles".

  De modo que quitamos la cruz porque no queremos arriesgar a que los inversores musulmanes ante su presencia padezcan el mismo síndrome que aquejaba a Drácula en presencia del ajo. ¿Una claudicación en nuestros sacrosantos símbolos? ¡No, por cierto! 

  Aclara el diario que la cruz no formaba parte del escudo original de la entidad, sino que fue una concesión del rey Alfonso XIII. ¿Vamos a tener siempre que cargar con los regalos del abuelo? ¿Y si en lugar de la cruz nos hubiera concedido un motocarro, todavía debería adornar nuestro escudo? Para el diario no hay discusión. Ni para ellos ni para nadie. 

  Me pregunto qué hubiera pasado si se hubiese sometido a consulta entre los socios el despido por causas objetivas de la cruz del escudo. Me imagino los encendidos debates entre partidarios y detractores.  Imagino los eruditos argumentos de escritores, cronistas y expertos en heráldica contra economistas armados de gráficas.

  En España, un país que se define constitucionalmente como no confesional, todavía los ministros juran delante de un crucifijo o de la Biblia. Los colegios católicos reciben cantidades importantes de dinero. Los ejércitos tienen su cura castrense y existen aún funerales católicos de Estado. Todas estas manifestaciones católicas en ámbitos civiles han sido criticadas por sectores que abogan por la separación de lo confesional y lo público. Pero sin duda en esos casos "no hay lugar a malos entendidos". Podemos afirmar que en esos casos aquellos que se pueden sentir afectados no van a hacer una inversión de mil millones de dólares. 

  Hay que aceptar que es parte de la naturaleza de este país. Lo que no consiguen decenios de discusiones y argumentos, lo logra en un santiamén un diseñador gráfico, un club de fútbol y un jugoso contrato en el Golfo Pérsico. A fin de cuentas, muchos de nosotros venimos de conversos, y conversos seguiremos, a lo que sea menester, dinero mediante.

  Según el redactor de la noticia, este acuerdo marcará "un antes y un después en el club blanco". Cuando se tiene a Ronaldo, a Bale y a Benzema ¿quién necesita la cruz para conquistar a los infieles?




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CAMISETAS

16 noviembre 2014

Viejunos: los ases del deporte "extreme"

  Tengo 44 años. Dentro de poco cumpliré los 45 y entraré de lleno en el sector de los excluidos del mercado laboral. No es que me deprima la perspectiva, puesto que considero que todos los jefes y especialmente los encargados de recursos humanos son infrahumanos. El difunto pulpo Paul era capaz de tomar mejores decisiones, así que esto no me preocupa. De hecho, me siento excluido del mercado laboral por cuenta ajena desde que dejé de trabajar en la cantina de mi instituto. Lo que me preocupa es cómo me voy a incorporar a la actividad predilecta de los cuarentones: "el deporte extreme".

  Llamo deporte "extreme" a toda una gama de actividades que incluyen las maratones, los triatlones, las carreras de etapas, algunas nocturnas por los montes, los "raid" que transcurren por montañas, desiertos, sean a pie, en bicicleta, a caballo, en parapente, esquiando, nadando, reptando o levitando. Todas ellas se caracterizan por un esfuerzo físico extenuante. Veamos algunos ejemplos.

 "La quebrantahuesos" se califica humildemente como una marcha cicloturista de gran fondo. Un paseíllo de 200 km que transcurre en sendas del Pirineo de Huesca. Una minucia comparado con los "ultra trails". Son carreras de ultra fondo para los "runners" (antes corredores o atletas) más exigentes. El "Trail de Emmona" es una maratón que se disputa por el Pirineo oriental. La mayor parte de su recorrido transcurre por encima de los dos mil metros. Una chiquillada si la comparamos con la "Al Andalus Ultimate Trail". Una prueba que se disputa corriendo, andando o reptando por las montañas de Málaga y Granada. Los participantes deben cumplir un recorrido de 230 km en cinco etapas. Los organizadores advierten a los "runners" que no hará fresco y que no se traigan el vicks vaporub; la temperatura ronda entre los 30º y los 40ºC.

  Más que deportistas, los participantes de este tipo de carreras son sectarios del ejercicio físico. Iniciada la moda por ejecutivos que querían demostrar su superioridad patricia frente al populacho, en los nuevos participantes abundan caras de funcionarios y profesionales, aunque dudo que de parados, puesto que el material "técnico" de estas actividades no suele ser barato, ni los desplazamientos. Tampoco es barato el tiempo que hay que dedicar a tener el cuerpo en condiciones de no sufrir un síncope en la primera rampa o romperse la crisma bajando un pedregal.

  Cuando llegan a la meta, más rotos que mis calzoncillos de invierno, lo hacen con una sonrisilla en la cara y los ojos desencajados por el esfuerzo y la satisfacción. Algo parecido a lo que debía pasarle a Teresa de Ávila después de sus prolongados ayunos. Uno tendería a pensar que llegar a la meta, llagado, asfixiado, mojado, con dolores y además pagando, es un castigo, pero para ellos no. Todo se sacrifica en el altar de la nueva religión: la superación personal. Alcanzar tus metas, just do it, las barreras están en tu mente y otro tipo de mantras de la sociedad postindustrial. 

  A los jóvenes les interesan menos estas historias. No creo que sólo sea porque sean incapaces de levantarse los domingos antes de las doce, es que aún no tienen necesidad de demostrarse nada. En cambio para los cuarentones y cuarentonas del siglo XXI es una manera de probar que aún son (somos) jóvenes y fuertes. No solamente nos reímos con los chistes de cuando éramos polluelos, es que no hemos dejado de hacerlo. 

  Las generaciones precedentes se contentaban para demostrarlo con darse un paseo por el campo, hacer el Camino de Santiago o jugar un partido de tenis. Pero ahora estas hazañas están al alcance de cualquiera que coma yogur desnatado y beba dos litros de agua al día. La mesura es entendida como pereza. La prudencia es como antes se llamaba a lo que en realidad es miedo. Las dudas no son otra cosa que la falta de coraje. 

  Ser capaces de correr cien kilómetros no sólo prueba nuestra salud (nuestra salud presente a costa de nuestra salud futura), también exhibe nuestra determinación, nuestra voluntad de hierro, acredita ante la tribu nuestra capacidad para superar las dificultades, sean estas chinches o ampollas. Esa es ahora nuestra identidad, ahora que no sabemos en qué trabajamos (si trabajamos) o en qué creemos (si es que creemos). Corriendo como galgos o remando como galeotes rendimos pleitesía al nuevo credo:

 "Forever young / I will survive"


Amen, pero conmigo que no cuenten.


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24 septiembre 2014

Quiero ser capitán de Copa Davis, pero no capitana

  Es cierto que siendo varón no puedo ser capitana. Pero aún así, no le arriendo la ganancia a la que ha sido finalmente elegida. No sé si podría soportar con la misma entereza la carga de la brigada machista. En realidad Toni Nadal, Verdasco (entrena más y sal menos) y otros, han roto el sueño que tenía con ese empleo idílico. Quizá sea idílico con badajo colgando, pero si eres mujer, si no infierno, se convertirá en purgatorio.

  Por supuesto Toni Nadal y otros niegan que sus críticas a la elección de Gala León se deban a que anide el gusano del machismo en su cerebro. Pero el gusano en las manzanas, hasta que no se abre no se ve. ¿Es una comparación manida? Sí, pero la otra que se me ocurría es la de los sepulcros blanqueados. Creo que me he atascado, como algunos tenistas con el servicio. Necesito un ace.

  Dicen los Nadal y cía que sus críticas son estrictamente tenísticas. A saber: dicen que debería ser un tenista con más méritos que Gala León. Pongamos por ejemplo... a ver si se me ocurre un nombre... ¿Qué tal Carlos Moyá? Fue número uno del mundo. Ganador de Roland Garrós. Ganador de la Copa Davis y además es amigo a los jugadores. Creo que es el candidato ideal. Déjame ver la bola de cristal. ¿Cómo? Me dice que con Carlos Moyá España ha perdido.

  La bola de Cristal me informa que los jugadores pasarán de Moyá. Que a la hora de la verdad, cuando toca jugar contra Brasil para defender la permanencia en el grupo mundial, ocho de los jugadores top 100 de España se borrarán alegando los más diversos pretextos. Dice la bola de cristal que España perderá contra Brasil. Dice la bola que Moyá, en vez de ponerse duro con los jugadores, "los comprende" y pone por delante su amistad y compadreo como exjugador a su obligación como Capitán de Copa Davis.

  Sabiendo como sabemos lo que nos dice la bola, ¿realmente tiene razón Toni Nadal cuando dice que debería ser un ex tenista brillante el que debiera ser capitán de la Davis? ¿Debe ser necesariamente alguien que ha sido buen tenista buen capitán de Davis? El mismo Toni Nadal no conocía bien el circuito cuando empezó con su sobrino y que se sepa, no ha ganado más torneos que Gala León.

  La escenificación de tanta caspa machista tuvo lugar en los programas deportivos "El Larguero" de José Ramón (anestesista) de La Morena en la Cadena Ser y "El Partido de las doce" en la Cope. Gala León acudió a esos dos programas nocturnos. Cuando dejó uno fue al otro. Habitualmente cuando un tipo es nombrado en un cargo deportivo, los periodistas se deshacen en babas de alabanza (ya llegará la hora de las cuchilladas). Pero en este caso no.

  Las entrevistas no fueron tales. Fueron encerronas propias de matonismo de instituto. Los abusones acorralan en el patio y  obligan a la víctima a morder el polvo. Especialmente sangrante fue el programa de De La Morena. En vez de realizar una entrevista a la capitana para que hablara de su ilusión y sus proyectos (recuerdo perfectamente la que le hizo a Carlos Moyá) aquí le tenía reservada una sorpresita. Toni Nadal, cien kilos de peso, 35 victorias 30 por KO empezó a acorralar a Gala. —No quiero entrar en polémica, ¿pero de verdad te crees más preparada que Ferrero?—.  

  El periodista conocido por sus chistecillos decimonónicos del tipo "ya tendrás que poner un piso a tu novia que está en edad de merecer", jaleaba al Pollo de Manacor. León, verde en estas contiendas se limitó a ser un saco de boxeo. Me pregunto si cuando empezó a entrenar a Rafa alguien le acosó del mismo modo y le espetó quién era él y de dónde había salido para creerse un entrenador profesional. Como colofón, Toni Nadal le echaba en cara "no haber llamado a su sobrino para saber qué tal su muñeca". ¡Qué crueles pueden llegar a ser las churris!

 En la Cope hubo una repetición de la jugada. Rafael Nadal no es tan básico como su tío, pero (otro mito caído) parecía compartir su misma mascarada (de nuevo El Padrino al rescate). Como aficionado perdonaré a Rafael Nadal eso y lo que haga falta. Joseba Larrañaga fue bastante más equilibrado, pero el formato "Salvame" idéntico. El "experto" en tenis acaloradamente decía que Gala era una desconocida, y que sus críticas no eran machistas porque le daba igual que León fuera hombre, mujer "o hermafrodita"... 

  Los capitanes de Davis apenas entrenan. No hacen táctica. Solo deben elegir a los mejores jugadores disponibles. Hasta esta semana, para ser sincero, pensaba que su principal habilidad era dar palmaditas diciendo "vamos, vamos" y saber abrir con presteza la botella de sales. Se ve que ahora los capitanes de Copa Davis deben de ser neurocirujanos. La bola de cristal no me dice si la falta de compadreo de León con los jugadores será al final más beneficioso para el equipo. No me dice si al final León reirá como mujer lo que otros no supieron llorar como hombres y nos devolverá al grupo mundial de la Davis.

 Lo que me dice es que si eso ocurre, los bocazas no pedirán perdón. Nunca lo hacen.






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