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23 marzo 2016

Billete de ida al paraíso

  A partir de ciertos niveles de maldad, sucede como con los números: hay cantidades que cuesta imaginar, por grandes o por pequeñas. Con la maldad sucede lo mismo. A veces se superan ciertos límites que resultan incomprensibles. ¿Quienes son esos tipos dispuestos a llegar a un aeropuerto o a una estación de metro y son capaces no solo de poner la bomba y asesinar a decenas de personas inocentes sino incluso a inmolarse ellos mismos? 

  Habrán leído, como yo, todo tipo de explicaciones. El experto en política internacional. El experto en terrorismo y seguridad. El experto en Oriente Medio. El psiquiatra que nos asegura (palabrita de Freud) que los terroristas no son enfermos mentales. El arabista e incluso el Imán que nos asegura que el Corán no dice nada de esto, que la religión musulmana promueve el amor entre los hombres y la comprensión; como si no estuviera claro hace tiempo que las religiones, ésta o cualquiera, valen igual para un roto que para un descosido. Lo mismo inspiran al que se va a vivir con los necesitados, como a los que piensan que lo que se necesita es, precisamente, pisotear al prójimo.

  Todas estas cosas están muy bien. Pero a veces el arte y en concreto el cine pueden dar una explicación más cabal con su capacidad de penetrar en el alma humana y desnudarla. Poner al descubierto los tejidos que nos hacen unos animales sumamente singulares y radicales en nuestro ingenio y en nuestra abyección. De modo que se me ha ocurrido recomendar dos películas. Seguramente ustedes las conocen. A fin de cuentas yo no soy Carlos Boyero, ni siquiera Torres-Dulce.

  La primera de ellas es Paradise now, película palestina del año 2005, dirigida por Hany Abu-Assad. La historia de dos amigos que se preparan para ser terroristas suicidas. Sin embargo, uno de ellos no está del todo seguro, y le entran serias dudas de que esté haciendo lo correcto. En una memorable escena, los dos chicos son llevados a una nave donde van a grabar el vídeo/amenaza. Los islamistas tienen pasión por el cortometraje. Mientras graban, el líder del grupo, que por supuesto no tiene muchas ganas de ir a reunirse urgentemente con las huríes, les alecciona sobre lo valeroso de su acción y les habla del paraíso mientras se zampa no recuerdo si un bocata o un trozo de fruta. Es decir, con la mitad de interés con el que un comercial de Vodafone te trata de convencer de las virtudes de una oferta de telefonía. 

  La segunda película, algo más reciente, es Timbuktu, que ya he mencionado en este sacrosanto blog. Película mauritana del año 2014, dirigida por Abderrahmane Sissako. La película narra la vida de la ciudad de Tombuktú cuando la ciudad cae en manos de extremistas religiosos extranjeros. El líder del grupo es un tipo bastante torpe, que no es capaz siquiera de aprender a conducir. El sumo sacerdote no se apaña con las marchas del Toyota. En un momento dado, tienen, por supuesto, su calamitosa sesión de grabación de un vídeo del subgénero terrorista.

  ¿Será realmente así como suceda? ¿Hablan de las huríes mientras el líder come una ensalada o un kebab? ¿Se repite seis veces la toma porque el kalashnikov sale desbocado o porque justo en el momento en que dice que se va a rebanar el pescuezo a los infieles, le entra al tipo la carraspera? Se dan cuenta que se han quedado si batería y tienen que ir a comprarla a toda prisa a unos grandes almacenes?

  Las dos cintas tienen la virtud de enseñar la banalidad del mal. Su profunda estupidez, su infantil inconsistencia, como la de Franco, que era capaz de firmar sentencias de muerte mientras mojaba los churros en el chocolate, según se cuenta. ¿Y para qué nos vale esto? Porque, en mi opinión, nos vuelve a situar de nuevo en el contexto humano. Simplifica la magnitud y la reduce a una cifra que la podemos comprender. No digo que deba sustituir los sesudos estudios, los analistas políticos, los espías, los catedráticos de filología árabe, los expertos de política internacional. Pero nos recuerda que estamos en presencia, pese a su gigantismo criminal, de humanos. Humanos con mucha cara unos, y muy idiotas otros. 




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14 marzo 2015

El Cristo del Canalillo

  Según la Wikipedia, la Semana Santa en España se celebra con la salida en la calle de manifestaciones de fe, llamadas procesiones, habitualmente organizadas por una cofradía, en la que "desfilan" (léase procesionan) varias hermandades que portan imágenes de la pasión de Cristo o Marianas. Conecto la definición de Wikipedia con mi propia experiencia y la doy por buena. La Wikipedia sigue diciendo que en las procesiones se llevan gorros "cómicos" que son muy típicos de España. Prefiero no seguir leyendo por si dice que Poncio Pilatos fue un jugador de fútbol que militó durante las temporadas 1997-98  y 1998-99 en el Racing de Santander.

  Según la Real Academia de la Lengua Española, "canalillo" es el comienzo de la concavidad que separa los pechos de la mujer tal y como se muestra desde el escote. 

  La Wikipedia afirma que Alicante es una ciudad y municipio español, capital de la provincia homónima perteneciente a la Comunidad Valenciana. Es la undécima más poblada de España. Ciudad portuaria, dedicada principalmente a los servicios y el turismo. No dice nada de si es "cómica" o no. Yo creo que muchas veces sí, pese al carácter desconfiado y más bien desabrido de la población local.

  De acuerdo con el artículo 1 del Reglamento de la Pontificia, Real, Ilustre, Venerable (¿venerable?), y Salesiana Hermandad Sacramental de la Santa Cena de Alicante, se denomina "Dama de mantilla", —también denominada por el acervo popular, "manola"— a "aquella mujer" miembro de la P.R.I.V.S.H.S de la Santa Cena que libre y voluntariamente solicita pertenecer a la misma vistiendo traje de gala y mantilla española durante los desfiles procesionales.

  Ahora que ya tenemos los conceptos claros podemos entender cabalmente la noticia publicada en la prensa local y española esta semana. Según el diario Información de Alicante, la Semana Santa (se supone que los organizadores de las procesiones de sombreros cómicos) retirará a las damas de mantilla. El diario Información no aclara si la retirada se hará por medio de una policía religiosa "a lo saudí" o si se hará por operarios contratados especializados en otras retiradas, como las de enseres.

  Lo normal es enfocar esta noticia de dos formas. La primera, camino por el que ya me he deslizado en este post, es sacando el lado gracioso, chusco e incluso sexualmente sucio de la cuestión. El otro, sería el que podemos llamar "serio" y aludiría al machismo de la medida. Les  doy ya por reídos y por ilustrados sobre la ecuación machismo+procesiones+religiosas+tetas/machismo= x y busco un enfoque personal.

  Empezaré por decir que entiendo que la naturaleza de la prohibición no se refiere solo al canalillo. También serán "retiradas" las damas de mantilla que lleven la falda por encima de la rodilla, vestidos ceñidos,  las telas insinuantes y los labios rojos.  Por supuesto el pretexto masculino que se da para tales prohibiciones es el respeto al "evento" religioso. Similar coartada a la que dan los musulmanes para permitir el calzoncillo callejero para ellos y prescribe el velo para ellas. La realidad que se oculta en tamaña hipocresía es clara: la atracción/miedo que los hombres heterosexuales tenemos del cuerpo y belleza de las mujeres.

  Desde mi punto de vista las damas de mantilla siempre han sido extremadamente atractivas y poseedoras de una sexualidad fría y salvaje. Soy consciente que este comentario me puede situar dentro de la enojososa categoría de viejo verde,  junto con Javier Marías, Pérez-Reverte y el alcalde de Valladolid. Cuando lo decía a mis amigos me miraban con cierta extrañeza, pero agradezco que por fin la Semana Santa de Alicante me haya dado la razón. Asiduo a las procesiones alicantinas, he comprobado que durante los últimos años las faldas subían, los labios se encendían y las telas eran cada vez más insinuantes. Si a eso le añadimos el cirio que suelen portar, los tacones altos y la cara de resignada amargura por la muerte de Cristo, el desfile del orgullo gay es en mi opinión un acontecimiento para escolares en comparación con el  alto voltaje sexual de la procesión de la Virgen de las Angustias. Sin embargo, el reglamento de la Cofradía consultado nada dice de faldas y escotes, aunque si contempla que una de las obligaciones de las manolas será la de "colaborar" en la limpieza del Trono, así como objetos y enseres relacionados. ¿Limpiar pero no mostrar?

  Antes de definirme necesito más datos. Aprovecho que tengo que hacer una encuesta sobre Varoufakis con mis amigas para preguntarles sobre el canalillo (el suyo o el canalillo como concepto en general). Algunas aseguran que nunca lo tuvieron. Otras que deberían llevar la blusa anudada al cuello para ocultarlo y a todas que es un asunto que ya no les interesa (si alguna vez les interesó).

  ¿A quien entonces le interesa el canalillo, los labios rojos, las telas insinuantes, las faldas cortas y yo añado, aunque la prohibición no lo diga, las medias negras de rejilla, los collares y pendientes de perlas, la mantilla sobre los hombros desnudos? A los hombres, por supuesto. Los hombres heterosexuales que hemos sido dotados por la naturaleza para percibir el cuerpo de las mujeres como un despiece de carnicería: aquí las piernas, aquí el canalillo, aquí los labios. Una belleza que anhelamos y a la que tememos. Una belleza más fuerte que cualquier religión, más poderosa que un ejército de cofradías.  Esa es en parte, en mi opinión, la naturaleza de nuestras mezquinas venganzas y estúpidas prohibiciones.



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10 febrero 2015

¿Tolerantes con los intolerantes?

  El origen del cine está en la barraca de feria. Una atracción más junto con la mujer barbuda, el forzudo y otras maravillas de la naturaleza. Fue entretenimiento más tarde, basado en la acción y en algunos centímetros (cada vez menos) de piel. Sin embargo el cine consiguió elevarse sobre esta digna función de entretenimiento para poner un espejo sobre nosotros mismos, un rayo de luz sobre una parte de la realidad que parecía oculta. El cine es también y sobre todo luz. Luz en las sombras del desierto, como en la película Timbuktú (2014) de Abderrahmane Sissako.

  Pero antes de ir a ella quiero que echemos un vistazo a un artículo publicado por Arturo Pérez Reverte en septiembre del año pasado. Se titula "Sobre idiotas, velos e imanes". Reverte no es nada tímido a la hora de titular y de intitular a los demás. El artículo comenzaba así: 

  "Vaya por Dios. Compruebo que hay algunos idiotas -a ellos iba dedicado aquel artículo- a los que no gustó que dijera, hace cuatro semanas, que lo del Islam radical es la tercera guerra mundial: una guerra que a los europeos no nos resulta ajena, aunque parezca que pilla lejos, y que estamos perdiendo precisamente por idiotas; por los complejos que impiden considerar el problema y oponerle cuanto legítima y democráticamente sirve para oponerse en esta clase de cosas".

  No es que a mi me guste enrolarme sin más en el bando de los idiotas, (como tampoco me gusta hacerlo en el de los iletrados, como sugiere algún lector del blog), pero sí en este asunto como en otros, pertenezco a la irritante cofradía de los dudosos. Un ser dubitativo, aunque abierto a las razones. Así seguía unos párrafos más abajo Reverte su postura de ser intolerantes con los intolerantes y en concreto con los islamistas radicales: 

  "Porque, como todas las religiones extremas trajinadas por curas, sacerdotes, hechiceros, imanes o lo que se tercie, el Islam se nutre del chantaje social. De un complicado sistema de vigilancia, miedo, delaciones y acoso a cuantos se aparten de la ortodoxia. En ese sentido, no hay diferencia entre el obispo español que hace setenta años proponía meter en la cárcel a las mujeres y hombres que bailasen agarrados, y el imán radical que, desde su mezquita, exige las penas sociales o físicas correspondientes para quien transgreda la ley musulmana. Para quien no viva como un creyente".

  ¿Tolerante con los intolerantes? Precisamente comentando este artículo con mi amiga Cristina, residente hace años en África y los últimos en Níger, me defendía el punto de vista de Pérez Reverte. Decía haber contemplado en pocos años cómo el país se había "islamizado". Era raro encontrar una mujer que no llevara velo y hasta las niñas ahora también lo llevaban, cuando era algo que no se veía. Poco después sucedían en Níger, un país que había sido ajeno a las revueltas religiosas, los incendios de iglesias y el asesinato de algunos cristianos.

  Timbuktú relata bien este sistema de neocolonialismo religioso que sufren algunos países africanos, repentinamente invadidos por extranjeros "hermanos de fe", que son pretexto de la yihad. Timbuktú es una película cinematográficamente hermosa, pero que nos obliga a cambiar nuestro punto de vista. El acierto de la película es la eliminación (bendita eliminación) del punto de vista occidental y así ver el asunto desde otra perspectiva. La de pueblos hermosos, pero más vulnerables, que no se pueden permitir el lujo de disquisiciones sobre la tolerancia, sino que tienen que convivir con el enésimo atropello, esta vez en nombre de la fe. 

Es odioso el fanatismo. 
Es odiosa la falta de libertad y la estrecha moral del puritanismo y la infelicidad
Es odiosa nuestra indiferencia. 
Pero la música siempre será hermosa, como enseña la película. 
La música y el buen cine.

  No dejen de escuchar el enlace que adjunto del músico de korá maliense Tomani Diabaté.
Háganlo como un placer y un acto de rebeldía.



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11 diciembre 2014

Actos en honor de la excelsa patrona (y otros) del Colegio de Abogados

Recibo, como todos los años, un panfleto del Ilustre Colegio de Abogados de Alicante:

"Actos organizados en honor de la excelsa patrona la Inmaculada Concepción. Viernes 19 de diciembre. A las 12:30 en la Capilla de la Comunión de la Concatedral de San Nicolás (en Alicante no nos dio para una catedral como dios manda). Misa (falta santa delante) en memoria de los compañeros fallecidos. Será concelebrada por el Iltmo. Sr. Don Miguel Ángel X, Vicario Judicial y de Don Antonio Y, Defensor del Vínculo". 

  A la notificación le acompañan otros anexos que ellos, siguiendo la jerga jurídica llaman "otrosí".

 "Actos organizados en honor a nuestro patrón Mahoma. A las 9:30 horas se celebrará en la mezquita del Polígono de las Atalayas un rezo colectivo en memoria de los compañeros fallecidos oficiado por el Iltmo. don Khaled Picó, Imán Judicial del Colegio de Abogados de Alicante, acompañado por el Mulá del partido judicial de Orihuela. (Se ruega a los participantes llevar calcetines gruesos ya que el suelo está sin pavimentar y muy frío. (Rito suní)".
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 "Otrosí a las 10:30 se celebrará en la sinagoga sita en el domicilio particular del Rabino Moshe-Aaron González-Moro. Se oficiará un servicio en honor de los compañeros fallecidos con comentarios de la Torah y del Talmud a cargo del doctor en leyes y Rabino judicial adjunto y profesor emérito de la Universidad de Alicante don Miquel Simón. (Los compañeros que no comprendan hebreo ni yidish tendrán que notificar esta circunstancia con antelación a la secretaría para asuntos patronales del Colegio, para que adquiera los manuales de traducción ritual necesarios".

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"Otrosí a las 11:30 la Respetable Logia Masónica Judicial del Colegio convoca a hermanos y profanos compañeros del Colegio para que asistan a la tenida blanca fúnebre en honor de los hermanos y profanos compañeros fallecidos viendo o sin ver la luz bajo la dirección del Venerable Maestro Judicial. El lugar será notificado a los compañeros interesados previa entrega de la palabra de pase enviada por medio del correo electrónico encriptado del colegio y tendrá lugar en el emplazamiento sólo conocido por los hijos de la viuda del letrado".

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"Otrosí a las 12:30 se celebrará una ceremonia religiosa en honor a la patrona del Colegio de Abogados de Alicante Shiva (Mahadeva o Maheshwar). La ceremonia tendrá lugar en el salón de actos del Colegio en la Calle Gravina que será convenientemente adecuada como pagoda, una vez los masones hayan recogido y comido (pues nunca recogen sin haber comido antes). La ceremonia será oficiada por el Ilmo. Brahman jurídico del Colegio Ananta (antes Alfonso) Guillén. Aquellos compañeros que quieran realizar libaciones con agua del Ganges debidamente descontaminada abonarán un suplemento de 5 euros (3 para los compañeros con menos de tres años de antigüedad como colegiado).

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Acto 2. "Cocido de Ley".

  Primer plato: cocido con pelotas (para los compañeros musulmanes habrá pelotas de cordero y para los compañeros vegetarianos de Tofu). Segundo plato: Cocido completo (a los compañeros vegetarianos se les completará con algas de bahía). Postre: carpaccio de naranja y piña al estilo del Bufete. Café, té, dulces navideños, dulces halal y dulces kosher.

"Bodega: Vino tinto Rioja crianza, Vino Blanco de Rueda, Té de Ceilán, Bhang Lassi".

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  Da gusto pertenecer a una corporación profesional tan plural. Antiguamente sólo se celebraba una misa y te cebaban con cerdo. Si no te gustaba la Inmaculada o te aburría el defensor del Vínculo sólo podías irte al bar. Algunos disconformes decían que celebrar el día de la patrona católica era anacrónico, no respetaba las creencias de todos los colegiados, además de absurdo. A fin de cuentas nunca se había visto a la Inmaculada Concepción en el Juzgado. Sin embargo como sugiere Ximo, una amigo mío, sí podría ser avistada con facilidad con un telescopio, puesto que su ascensión a los cielos se produjo hace menos de dos mil años y teniendo en cuenta que la velocidad máxima es la de la luz, por fuerza tiene que estar aún en la Vía Láctea.

  Ahora, el único problema aparece si eres indeciso y no sabes a qué actos acudir y a cuáles no. Descartando la misa, que está muy vista, creo que este año iré con los masones y los judíos, aunque me apetece adorar a Shiva. Decidiré sobre la marcha aunque tengo claro que pediré que las pelotas sean de cordero y los postres kosher.

Precio por persona 29 euros (30 si toda la comida es halal o kosher).
Se ruega reservar con antelación mencionando rito.



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12 marzo 2014

¿No habíamos quedado en que España era un Estado aconfesional?

  "Para lo que me queda en el convento... me cago dentro".

  No sé si es lo que debió pensar el cardenal Rouco Varela, quien un día deberá despejar la incógnita de su parentesco con el cantante Paco Clavel, cuando sermoneó en el "Funeral de Estado", homenaje a las víctimas del atentado terrorista islamista del 11-M en Madrid. Era su última gran función púbica y no dudó en utilizar el púlpito para alentar la teoría de la conspiración y hacer parecer a Torquemada como un liberal. El precio de la unidad de las víctimas fue encargar la conmemoración al hasta ayer, manager general de la Iglesia Católica española. Las abuelas solía advertirnos que quien con niños se acuesta, meado se levanta. Pero detengámonos un poco en el asunto. ¿Cómo que funeral de Estado?
 
¿No habíamos quedado en que España era un Estado aconfesional?

  Conforme con el artículo 16.3 de la Constitución española, la misma que debe aprenderse de memoria cualquier opositor que se precie, podemos leer: "Ninguna confesión tendrá carácter estatal". Consagra la aconfesionalidad del Estado. Eso debería impedir, entre otras cosas, que Rajoy se pasee bajo palio, como lo hacía el criminal llamado Francisco Franco; no lo puede hacer. Pero también cualquier mezcla entre el poder político —que representa a todos los ciudadanos sin distinción de religiones— y la Iglesia.
 
  A continuación, en el mismo artículo, la "Carta Magna" como pedantemente la llamamos los juristas (incluso los juristas de pueblo como yo) añade: "Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones religiosas". De acuerdo. Cooperemos, pero ¿cómo? ¿Solo con la Iglesia Católica? ¿Debe el Estado subvencionar a las asociaciones que promuevan el agnosticismo, ya que 30% de la población que se declara agnóstica o atea? ¿Se les debe eximir del pago de impuestos y permitir que inmatriculen fincas con títulos elaborados por ellos mismos? ¿Tienen derecho los musulmanes a que el Estado pague imanes que impartan islam en las escuelas públicas?

  ¿Cuáles son las creencias religiosas de la sociedad española?  Por supuesto la gran mayoría de los españoles creen con fanatismo en el Real Madrid, el Fútbol Club Barcelona, El Atlético de Madrid y algunos en la secta del Athletic Club, pero si hablamos de las otras religiones, ¿cómo contamos a sus fieles? Desde luego no por costaleros, conozco alguno de lo más ateo. ¿Por número de bautizados? Eso dicen ellos, pero esta cifra tiene truco (y no trato).

  Si usted ha intentado darse de baja en la Iglesia Católica, habrá comprobado que se trata de una especie de supermaligna empresa de telefonía móvil. No solo es imposible hablar con nadie, ni siquiera con rango de operadora de ultramar, sino que la solicitud para darte de baja es rechazada sistemáticamente sin que el solicitante pueda hacer nada para que su solicitud se curse. El Tribunal Supremo convalidó este comportamiento, argumentando que las partidas bautismales no podían ser modificadas al no tener la consideración jurídica de "fichero". En resumen, los bautizados son católicos estadísticamente de por vida, sin posibilidad de darse de baja.

  La única posibilidad entonces para abandonar esta confesión es mediante la expulsión, la excomunión, que acarrea una estancia más bien larga en el Averno. Pero no crea que se trata de un camino sencillo. Yo lo he intentado y aquí sigo, celebrando el miércoles de ceninza. Por supuesto, los más osados, aquellos que siempre están dispuestos a superar sus propios límites y no aceptan un no por respuesta, siempre pueden invocar a Satán o a la UGT en mitad de una misa, subirse al púlpito y gritar ¡Alá es grande! durante una comunión, bailar en el altar ataviado de masón o sustituir a la Virgen de los Remedios por un buda de doscientos kilos en un paso de Semana Santa, como desesperado intento para lograr la excomunión.

  Pero debo advertir, aunque no por experiencia, que ni aun así el éxito está asegurado. Ellos lo que quieren son contribuyentes para seguir recibiendo del Estado considerables sumas de dinero. Solo por el IRPF, 249,2 millones de euros en el 2013. A eso hay que sumarle la exención de impuestos, las inmatriculaciones de fincas que no les pertenecen y otras ayudas pecuniarias. Además se les permite celebrar funerales de Estado, colocar biblias y obligar a que se imparta su doctrina en los colegios públicos, eligiendo ellos sus profesores que pagamos entre todos (religiosos y canallas apóstatas).

  De acuerdo con un estudio del CIS del año 2013, el 70% de los españoles se definen como católicos, aunque casi el 60% reconocía no ir a misa nunca y solo algo más del 13%  dice asistir todos los domingos y festivos. Creo que los católicos españoles irán de cabeza al infierno o es que se califican de católicos como quien compra Hacendado en Mercadona, a falta de una oferta mejor. Ellos sabrán.

  Los Estados laicos garantizan la libertad religiosa de los ciudadanos, como se demuestra a diario en Francia, donde millones de católicos, musulmanes y de otros credos practican libremente su religión. Lo que no permite es que una religión se aproveche del Estado, se convierta en su portavoz, tenga asignada una partida en los presupuestos generales del Estado o no pague impuestos, entre otros privilegios. ¿Será por  eso que algunos no quieren que España lo sea?






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20 septiembre 2013

¿Acabarán deshaciéndose del Papa Francisco?

  "Jamás he sido de derechas". "No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos. Es imposible". Estos y otros razonamientos de similar tenor las dijo don Jorge Bergoglio, alias Francisco, en una revista de los jesuitas. Parecen cosas razonables pero cuando uno trabaja como Papa, incluso un ateo puede entender la dimensión que cobra.

  El empleo de Santo Padre es único en el mundo. No es comparable ni siquiera con el de Presidente, Canciller alemán o Duque de Palma. La plaza fue sacada hace miles de años, por tanto goza de una estabilidad envidiable y no se prevé que sea amortizada. Da prestigio, sueldo razonable y dos residencias (una para todo el año y otra para vacaciones). Pueden optar sólo varones bautizados aunque en la práctica los candidatos deben ser curas de alta graduación. Se requiere don de gentes, idiomas, disponibilidad para viajar y carecer de cargas familiares conocidas. ¿Una ocupación idílica? ¡No pardiez! Si así lo creen es porque no han visto  Las Sandalias del Pescador o El Padrino III.

(Ojo en este párrafo y el siguiente spoiler)

  En las Sandalias del Pescador (The shoes of the fisherman. 1968. Estados Unidos, Michael Anderson) Kiril Lakota (Anthony Queen) es un recientemente nombrado cardenal ucraniano, ascendido a la púrpura tras pasar años preso por las autoridades soviéticas. Poco después el Papa muere, el cónclave lo acaba eligiendo por sorpresa. Tras pasar por la zozobra de la soledad del nuevo cargo, acaba por hacerse con las riendas de la dirección y tras salvar al mundo de una contienda entre rusos y chinos, acaba por vender las riquezas de la Iglesia para atender a los pobres ante el espanto de todos los cardenales, salvo uno gordito y falto de cariño. En la inexistente segunda parte se habla de su crimen por la espantada Curia y la recuperación de las joyas con intereses de demora.

  Más explícita es El Padrino III (The Godfather Part III. Estados Unidos. Francis Ford Coppola. 1990). Un cardenal sabio y de gran corazón ocupa la silla de Pedro y averigua turbios asuntos de las finanzas vaticanas. Una oportuna intolerancia a la lactosa hace que las aguas vuelvan a su cauce.


  Los profanos pensamos que si además de cuestionar la condena católica a los homosexuales, los condones y el aborto, comienza a remover facturas y echar un vistazo a las inversiones, un ser en la penumbra del que sólo podemos ver su antebrazo púrpura y una lánguida mano acariciando a un gato negro ronroneando tomará sus decisiones. Quizá se llegue a la conclusión de que, siendo tan santo, cuanto antes se reúna con el Padre, tanto mejor para todos.

  • Hipótesis primera. El Papa Francisco lleva adelante sus propósitos. Se ordenan mujeres y se pide disculpa a los homosexuales y a los que murieron de sida siguiendo sus doctrinas, igual que hicieron con Galileo.
  • Hipótesis segunda. Una monjita afín le prepara por su santo un típico asado argentino que le acaba sentando mal, pese a que su aspecto invita a pensar que derrocha salud.
  • Hipótesis tercera. Francisco es antes que Papa argentino. Ergo es elocuente pero habla de más. Reúne a la Curia y les tranquiliza sobre sus verdaderas intenciones, alegando que se sintió como Jorge Valdano.

Conclusión. Preguntada una teóloga sobre la posibilidad de la ordenación de las mujeres como curas (o "curesas") contestó con sinceridad que sería deseable, pero harto improbable ya que convertiría al catolicismo en otra cosa distinta de su naturaleza. ¿Qué sería de la Iglesia Católica sin sus diatribas contra gais, usuarios de condón, divorciados, abortistas, y lectores de manga? Sería sin duda espléndido, pero su parecido entonces a Intermón Oxfam o a Izquierda Unida sería asombrosa. También preocupante para todos los que necesitamos un mal para pensar que estamos en el lado bueno.


El Señor Gordo
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21 febrero 2013

El cónclave

  Alguien me manda un correo electrónico. El Papa ha renunciado. El alemán se marcha, se pira, se jubila, se abre. La palma del martirio no es para él, ya la llevó por suficiente tiempo su antecesor polaco y debe estar aún pringosa. Por lo visto lo ampara el Código de Derecho Canónico. Compruebo ambas cosas y son ciertas. Repaso mi  vida en Papas: Pablo VI (ver Las Sandalias del pescador), Juan Pablo I (ver El Padrino III), Juan Pablo II (ver Gentl), Benedicto XVI (ver Drácula de Bram Stoker).
 
  El que me lo manda sabe que me encantará la noticia. ¿Tenía algo contra Ratzinger? No me consta. ¿Había hecho campaña a las puertas del Vaticano pidiendo su renuncia? No me consta. ¿Soy católico? Me consta que no. ¿Idiota? Tal vez, pero no toquemos temas que no vienen al caso.
 
  Ergo Why? La persona que me lo manda sabe que me encanta el show de los cónclaves de elección papal. ¿Será un italiano? ¿Será  negro? ¿Será gay? La persona que me lo manda sabe que la última vez hasta hice una porra. La persona que me lo manda incluso me quiere zaherir diciendo que me encantaría no sólo participar en ellos sino encima resultar elegido. Yo que soy un agnóstico, ateo o agnóstico impenitente. Anticlerical cerebral y militante contra las religiones del Libro. Y ¡ay! el caso es que es verdad.
 
 
  Serán restos de mi educación en los jesuitas, pero me gusta la escenografía católica cuando se visten las mejores galas vaticanas. El desfile de los purpurados. Las intrigas vaticanas. Fantaseo con su encierro. Los oigo cuchicheando en los rincones de la capilla Sixtina mientras simulan rezos a la Virgen de Montserrat. Jurando en arameo, latín y griego clásico y conspirando bajo el baldaquino de Bernini. De alguna manera soy a los cónclaves lo que muchos gays a Eurovisión. No entiendo como los bares no montan "Cónclaves Night" para seguir en directo la elección, con palomitas, patatas fritas  y vino casi consagrado (pida dos pague uno).
 
 
 Adoro que de pronto, las tertulias radiofónicas se pueblen de teólogos (liberados o esclavizados), vaticanistas, y otra fauna sacada de novelas de Dan Brown o programas de Iker Jiménez.
 
  Y luego están las palabras. Expresiones que sólo se escuchan estos días como "Colegio Cardenalicio", "Veni Creator" o mi preferida: ¡El  Camarlengo! Tengo pesadillas con que un desalmado en twitter sabotee la fumata blanca.
 
  Es cierto que, por mor de la buena mala salud del Benedicto XVI, el show esta vez será incompleto y sólo constará de la segunda parte. Pero aún así, disfrutémoslo. Es un mes de hermoso espectáculo que como buenos cristianos purgaremos con años de flagelación homófoba, machista y financiera, entre otras. Sólo me queda un deseo. Que la santa Paloma elija a un anciano.






04 octubre 2012

¿De qué nos podemos reír?

  Los disturbios producidos en Libia a raíz de la película (si es que merece ese nombre) supuestamente sarcástica sobre el profeta Mahoma y la publicación de caricaturas en una revista francesa sobre el mismo, ha vuelto a traer a la escena pública el debate sobre la libertad de expresión y sobre el humor.
 
¿De qué nos podemos reír?
¿Cualquier asunto o ser mineral, vegetal, animal o divino puede ser objeto de chanza?

  Por mi propia seguridad seré breve. He observado que las opiniones sobre el asunto se dividen en dos grandes posturas (dentro del mundo civilizado). La primera afirma que la libertad de expresión es un derecho fundamental de las sociedades libres y democráticas. La libertad de expresión incluye el derecho a bromear o criticar creencias religiosas, incluso cuando los fieles de las mismas puedan sentirse heridos. La segunda diría que hay ciertas parcelas excluidas del chiste y la sátira, como la religión o el Real Madrid, que conviene dejar al margen, ya sea por  convicción o por prudencia. Las dos son razonables, pero "en este momento", como diría Mariano Rajoy, me inclino por la primera.

  El humor tiene buena prensa y con razón. Alegra la vida y solaza el espíritu. Sin embargo también es el arma con el que los matones del colegio asedian a sus víctimas, por ejemplo. En España la CIA montó una campaña de desprestigio a base de chistes contra el ministro Fernando Morán, que se oponía al ingreso de España en la OTAN.

  No sé en otros países, pero en España el humor que más adeptos profesa, ya sea en el cine como en un café, es el que podría calificarse de "Estilo Gañán-Palurdo", en  adelante EGP. El EGP es como un cóctel  cuyos ingredientes son: un tercio de machismo, un tercio de racismo/xenofobia y un tercio de homofobia. Agítese y sírvase con un tipo histriónico y chillón. Risas hispanas garantizadas. La quintaesencia del EGP podría ser la saga Torrente, si no fuera porque son una parodia de si mismas que admite alguna lectura más.

  Ya se sabe que el humor no está bien visto en España entre las actividades serias. Por eso se deja en manos de necios en general y salvo excepciones. No se permiten ser irónicos los políticos, los médicos, los ingenieros, dentistas o profesores de universidad. Menos aún los escritores (serios) ni los músicos.

  Por eso toda la gente de bien debe gratitud y envidia eterna a los británicos, que tienen la virtud de cumplir sus propios estereotipos y tienen a sus mejores mentes literarias y cinematográficas trabajando "en el asunto", como diría Julian Barnes. Un humor inteligente, políticamente incorrecto a veces.  La nómina de "humoristas" británicos es nutrida y de calidad. Debo mencionar junto al citado Barnes, a Dahl, Amis, Waugh, los Monty Python, Hitchcock, John Major...

A fin de cuentas, el mejor humor es la celebración de la inteligencia, la conjura contra la barbarie. Y si no, hagan la prueba con un barbudo o un neoliberal.


Recomendaciones literarias para partirse de risa


  • El Génesis. Autor: Dios (Cristiano y judío). Cuento que aborda el origen de todo lo demás. El chiste de la serpiente y la manzana es el más célebre. Aún hoy no superado.
  • Camino. José María Escrivá de Balaguer. Uno de los primeros libros de autoayuda.  Desternillante.
  • Presupuestos Generales del Estado Español 2013. Cristóbal Montoro y otros. Algo árido al principio, contiene partidas de risa, como la sanitaria o la de educación.
  • El Principito. Antoine de Saint-Exúpery. Un niño tarado pretende la independencia de un planeta.
  • Quién se ha llevado mi queso. Spencer Johnson. Novela gastronómica en la que un protagonista roedor no acaba de decidirse.
  • Los hombres son de Marte y las mujeres de Venus. John Gray. Novela galáctica en la que un alien acaba devorando a los románticos.

 
El humor está aquí, en alguna parte
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