Isaac Bashevis Singer (Leoncin - Polonia 1904 - Florida, 1991) es el escritor en yiddish más universalmente conocido (aunque todo lo que leemos de él los que no hablamos yiddish son “traducciones” del inglés que él mismo hacía). Ya ven que el tipo era todo menos sencillo. Ganó el premio Nobel de Literatura en el año 1978. Sin embargo, este dato no debe llevarnos a error pensando en que va a ser inocua o incluso provechosa su lectura.
He aquí diez razones para no leerlo:
- Leer a Singer es adentrarse en un peligroso tratado sobre el alma del pueblo judío. Si es usted judío encontrará que el autor puede dar pábulo a alguna de las críticas antisemitas más arraigadas. Ni que decir tiene que los sionistas no salen mejor parados. Si por el contrario usted es antisemita, huelga decir que sus ideas quedarán descarnadamente expuestas y retratadas.
- Progresistas, derechistas (perdón neoliberales), y en general todos aquellos que abracen ideología alguna, serán sacudidos por una descarga de escepticismo en la misma línea de flotación. Es cierto que Singer no te mirará por encima del hombro iluminándote con su sabiduría político o moral “en el camino de la verdad”, pero por supuesto, que nadie espere una palmadita en la espalda de sus más arraigadas convicciones.
- Si usted es de los que lee para elevar su espíritu, apagar sus dudas y encontrar certezas en personajes ejemplares, debe evitar a Singer a toda costa. Sus personajes viven vidas tan convulsas como corrientes y si de algo carecen es de certidumbres.
- El sexo y la pasión traspira por todos los poros en las páginas de Singer. Un azote para los puritanos. Pero no canten victoria. Absténganse románticos y fanáticos de “Pretty Woman”. Aunque el deseo zarandea constantemente, como un vendaval a los personajes de Singer, no hallarán en sus páginas escenitas subidas de todo que gustan a los escritores de “novela erótica”.
- Políticamente correctos abstenerse. Ampliación de la anterior. Las relaciones entre hombres y mujeres en su obra son muy complicadas. Lo mismo puede decirse de las familiares. La pasión es a menudo tan descarnada que los personajes de sus novelas se pasarían, de vivir en la España actual, el día en los juzgados.
- Si usted es de esos que piensan que todo está escrito y contado es conveniente hacer una prevención especial. Singer es un contador de historias. Las historias avanzas furiosas como olas encabritadas. Los diálogos son tan ingeniosos y secos como los del mejor Chandler. Abstenerse lo que se recreen leyendo diez páginas en los que se describe el paso de una lombriz por la alfombra.
- Si es de los que le encanta “identificarse” con los personajes debe tener una precaución especial, pues, aunque usted probablemente no será un judío polaco ni norteamericano, las pasiones, dudas y tribulaciones de los personajes le parecerán a veces extraídos de lo más profundo de sus secretos. En ese caso, no siempre lo que se descubre es agradable.
- Como artero judío Singer escribió unos deliciosos cuentos para niños. Él, que en general los detestaba. Nada que decir sobre ellos. Son deliciosos y divertidos sin ser ñoños ni violentos. Hasta los psicólogos más radicales en contra de los cuentos populares los aprobaría. Pero cuidado. Son ganchos. Desde ahí el pequeño lector podría pasar a las novelas.
- La reflexión, la religión, la espiritualidad e incluso las fuerzas ocultas y los espíritus está presente en muchas las páginas. Si considera dichos temas superados, no debe exponerse a ser un escéptico o un creyente. ¡Aléjese de de Singer!
- Por último, una recomendación genérica. Se aconseja a los lectores habituales de Ruiz Zafón, Almudena Grandes o Paulo Coelho se mantengan alejados de los libros de Singer. En cambio, los seguidores de Woody Allen o los hermanos Coen advertirán felices coincidencias.
Si pese a todas estas recomendaciones usted insiste en la loca idea de leer a Isaac Bashevis Singer y adentrarse en su proceloso mundo, aquí van algunas pistas y recomendaciones advirtiendo que su consumo puede producir adicción.
- "Sombras sobre el Hudson" (Biblos narrativa).
- “El esclavo” (Ediciones B)
- “El certificado” (Ediciones B)
- “El mago de Lublin” (Ediciones B)
- “Cuentos judíos de la aldea de Chelm”. (Lumen). (Infantil)
- “Enemies, a love story”.(Farrar, Straus and Giroux)
- “A life”. Florence Noiville. (Farrar, Straus and Giroux) Biografía.
Posdata. La ficción comienza en la propia solapa de sus libros, que dan un dato biográfico significativo, pero equivocado, sobre su vida. ¿Cuál?
