Mostrando entradas con la etiqueta casa real. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta casa real. Mostrar todas las entradas

06 mayo 2017

Buckingham Palace

  Cuando esta mañana me desayuné (me encanta esta expresión que solo usan los contertulios y los políticos en activo de cierta edad) con la noticia de que el Palacio de Buckingham iba a realizar un anuncio importante me temí lo peor. Nada relacionado con el orejas obviamente. Anulé mis primeras citas de la mañana y me preparé para afrontar la noticia como se merecía el británico que vive en mi (en vecindad con el judío). 

  El frugal desayuno semicontinental quedó sustituido por un opíparo desayuno británico. Hay quien guarda para las ocasiones especiales una botella de cava. Yo reservo una lata de "beans" con tomate. Afortunadamente ya no hay que peregrinar a Londres para conseguirlas y en el Corte Inglés las venden a precio razonable. El azar quiso también que mi nevera, este santo día de Nuestro Señor de cuatro de mayo de dos mil diecisiete, estuviera provista de bacon o tocineta, huevos y algo similar a zumo de naranja. Mientras me preparaba el desayuno, busqué en Youtube "Pompa y Circunstancia" y me la puse a todo trapo.

  Y casi sin darme cuenta ya se me habían hecho las diez de la mañana (hora mallorquina), hora a la que se había convocado a los medios. Las televisiones españolas y las radios interrumpieron sus programaciones (el cocinero que explica cómo hacer un huevo frito perfecto y el médico que da recomendaciones plomizas a los alérgicos tendrán que esperar). Algunos idiotas especulaban sobre la abdicación de la reina. ¡Cómo puede existir gente tan errada! ¿Sería lo que yo me temía? ¿Sería eso? ¿Sería verdad? Lo era. Buckingham Palace confirmaba que Felipe de Edimburgo, de tan solo 95 años de edad, se retiraba de la vida política. No sé por qué me vino a la mente una manifestación de rojos en contra de la ampliación de la edad de jubilación. Coreaban: "a los 67 estoy para el julepe". ¡Blandos! ¡Plebeyos!

  Los sirvientes reales de todo el imperio fueron convocados por Lord Chambelán para ser informados de esta decisión de primera mano. Un burro de una cuadra real de Edimburgo, según informa el Información de Alicante, ha quedado a medio cepillar y los colectivos animalistas ya barajan presentar una demanda por maltrato animal y falta de corazón. Me hubiera encantado colarme con mi cara de lacayo en la recepción. Me la imagino como una escena de aquella mítica serie británica "Arriba y abajo". El mayordomo advirtiendo al resto del servicio: "Enjuguense las lágrimas. Hoy es un día como cualquier otro. El almuerzo se servirá a las doce en punto".

  Según la información de El País, Felipe de Edimburgo era el quinto miembro más activo de la familia real. Eso me lleva a pensar que nosotros también tenemos una. Y ya que la tenemos ¿no habría que sacarle más rendimiento? Hace años vi un reportaje sobre la actividad de la familia real británica y aquello parecía una fábrica soviética de poner medallas y asistir a agotadores eventos. Me llama la atención que los nuestros no aparezcan en la entrega de premios de los Goya, ni en el ballet, ni en los premios Max de las artes escénicas. ¿Qué tienen más importante que hacer esos días? A Cristina de Borbón sí que le gustaba darle trofeos a Rafa Nadal. ¿Cuál es el ránking de la familia real española conforme con su actividad? Antes de que fueran descalificados algunos miembros aventuro que podría ser: 1 Juan Carlos. 2 Iñaki. 3 Cristina. 4 Felipe. 5. Leti. 6 Elena . 7 Sofía. 8. Marichalar. 9 Corinna. 10. Froilán. Ahora yo diría que es: 1 Felipe. 2 Leti. 3 Froilán. 4 Juan Carlos 5 Elena. 

  Aún se educa a las niños en los príncipes y las princesas. Yo mismo me emociono viendo una y otra vez Excalibur de John Boorman, con el regreso del Rey Arturo en otras películas. Nostalgia de épocas que nunca existieron. Cuentos de hadas anteriores al cinismo realista.  

  Peter Hunt, el corresponsal de la BBC en la Casa real británica ha declarado que la decisión del príncipe no obedece a motivos de salud. Y es que lo mucho cansa. ¿Se estará pensando pasarse al negocio del protocolo político o a la gestión cultural? Veremos.



El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter 

28 noviembre 2011

¿Una Familia Real disfuncional?

  Curarse en salud es un precisa expresión castellana, no exenta de ironía, que significa que alguien se va a excusar (o simula excusarse) por lo que va a decir posteriormente, con el deseo de que no se sea mal interpretado. Me curo en salud para decir que, por razones quizá no siempre bien explicadas y pese a ser una persona de izquierdas, siempre he pensado que la monarquía en España cumple un papel útil. En principio lo pensaba, por compartir cierto aprecio, heredado de otras generaciones, por el papel que tuvo el Rey Juan Carlos I en la transición democrática española. Más tarde fue la convicción de que la República no traía necesariamente, si quiera simbólicamente, algo mejor. Me parecía mucho más preferible un rey como Juan Carlos que un presidente de la Tercera República, pongamos por ejemplo como Aznar (con toda su corte pseudomonárquica al lado) o como Bono. Últimamente mi pulsión monárquica se vio reforzada al comprobar como los sectores de la extrema derecha la rechazaban, lo que me atrajo de nuevo sus simpatías, si bien no muy racionales, quizá más sinceras. Y en eso llegó el año 2011, y hasta hoy. Y todo este discurso se ha caído como un castillo de naipes del Carrefour.

  El año 2011 fue un cambio de era seguramente. No sabemos si en un año pagaremos nuestras medicinas que curan nuestras enfermedades y nuestros vicios gracias a los cuales contraemos algunas de nuestras enfermedades con añejas pesetas. No sabemos si dentro de diez habrá por mor del cambio climático primavera, verano, otoño e invierno. Pero sabemos que la familia real española es una familia en términos (tóxicos) de Trabajador Social como disfuncional. De no ser rey, reina, príncipe, princesa, infantas y duques, serían carne de servicios sociales, de psicólogo, de educador, de Centro de Día.

   El Duque (o ex Duque) de Lugo, un señor de aspecto estrafalario, ex marido de la Infanta Elena, todavía sufre las secuelas de un un ictus. Fue conocido por su vida desordenada y sus negocios como consejero de lo que sea en grandes empresas, que ahora andan de capa caída desde que el divorcio de la infanta supuso su exclusión de la gran familia real empresarial. El Duque (todavía) de Palma está implicado en una trama de corrupción. Se le investiga además por evasión fiscal. En cuanto a la Princesa Letizia, cuando se casó era una joven periodista. Ahora tiene un aspecto diferente e inquietante. Su desparpajo ha sido cercenado por el férreo protocolo. Algunos se preguntan el por qué de su extrema delgadez. Su suegra, la reina Sofía, fue retratada en un libro publicado hace unos años por una periodista de derechas como homófoba, superficial y desinformada. En cuanto al monarca, lo último ha sido golpearse con una puerta, que debía tener la fuerza y eficacia pugilística de Manny Paquiao. Por último, el Príncipe Felipe, heredero de trono de España o lo que quede de ella, está tan en su papel que, como dirían las abuelas, se diría que ni siente ni padece. Salvo el caso del ladrón, el resto de los personajes no necesariamente deben de ser censurados, pero ¿deben ser financiados?
  Hubo un tiempo en que todos hicimos bromas sobre la infanta Elena. Sí, todos sabemos cuales.Y sin embargo; ¿y si Elena, injustamente excluida del trono en esta España que va de igualitaria, es el futuro de la monarquía? Tiene un bonito nombre y siente los colores. No es que me importe mucho el futuro de la monarquía pero, ¿qué quieren? ¿Seguir hablando del paro o de la prima de riesgo?