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24 diciembre 2015

Hablando del asunto

  Dice un refrán ruso: "miente como un testigo presencial". Puede que sea un refrán ruso que mienta o incluso un refrán ruso que ni sea refrán ni ruso, de la misma forma que la ensaladilla rusa o el ruso o los "polvorones de la estepa". El dicho lo cita Julian Barnes en su novela "Hablando del asunto" (Talking it over) publicado en 1991 (en España editorial Anagrama). El aburrido Stuart y Gillian se conocen, se gustan y se casan, pero el amigo íntimo de Stuart, Oliver, un pseudo bohemio y pseudo intelectual se enamora de Gillian y Gillian es Gillian. La novela recoge las tres versiones de los implicados. Mismos hechos, mismos personajes y tres historias completamente diferentes. 

  A qué se debe que haya tantas versiones. Desde luego la primera es obvia doctor House. Todo el mundo miente. Miente de acuerdo con sus intereses (baja el paro, sube el paro, baja la tasa de actividad, hemos subido las pensiones...). Mienten como testigos presenciales. Otras veces uno simplemente vive en su propio mundo. Se puede decir que las personas sufrimos una gama gigantesca de daltonismo. En ocasiones tiene que ver con lo que nos interesa recordar y lo que no. Por ejemplo, esto es lo que dice Stuart (Stu para los amigos y sobre todo para los enemigos) Oliver y la bella Gillian, sobre el asunto. Una misma situación, una misma relación y tres modos diferentes de verla. Por ejemplo:

Stuart dice- Me llamo Stuart y lo recuerdo todo. Le pongo un ejemplo.

Oliver dijo que las palabras como todos (everyone) alguien (someone) y nadie (no-one) son masculinas y por tanto deben ir seguidos del adjetivo posesivo singular (his).

Gillian dijo que no se podía excluir a la mitad del género humano y por tanto debería poder utilizarse indistintamente "his" o "her".

Oliver dice- "lo que yo hago con la memoria es confiarle únicamente cosas que me enorgullezca cuidar".

  Para Oliver, Stuart y Gillian "el asunto" es su relación. Es el amor, es la amistad o en lo que se convierte el amor y la amistad cuando pasan una y otra vez por tres manos. Puede que un matrimonio sea una carga tan pensada que haya que llevar entre tres, pero ciertas cosas no se pueden hacer entre tres. Tocar el piano, jugar al tenis o cocinar una buena paella se encuentran entre ellas. Pero si tres tipos se juntan para jugar un partido dirán que a uno se le avisó para que no viniera o se le avisó para que trajera una pareja, o se le invitó no a jugar sino solo a que recogiera las pelotas. 

  Las versiones que se dan de los acontecimientos dependen en gran medida de nuestros intereses. Para defender nuestros intereses es muy útil recordar u olvidar y más importante aún, hacer recordar u olvidar a los otros. Cuando se le pregunta a un borracho en una guardia tras haber sido detenido, casi todos declaran haber bebido "un par de cervezas" y todo lo más "una copa". Stu diría que Oli se tomó dos gin tonics, tres cubalibres y cinco copas de "vin rouge". Gillian que no se dio cuenta exactamente pero puede afirmar que Oliver estaba borracho como un cuba y Oliver que se tomó dos cervezas, pero que lo que de verdad le puso malo fue la "reacción" que le hizo un medicamento y el hecho de que Stu considerara que Alec Guinness era peor actor que Richard Gere.

  Son tres modos de ver las cosas, se podría decir. Pueden leer el libro, disfrutarán de una sonrisa malvada de principio a fin. También pueden no leerlo y seguir la actualidad política española. Mariano, Pedro, Pablo y Albert. Mariano dirá que puso todo de su parte pero que la mezquindad de Pedro hizo imposible llegar más allá. Pedro dirá que Mariano no le ofreció nada y que incluso le envió un ticket con las aceitunas consumidas durante su charla con él y la del agua mineral. Albert negará haber dicho lo que dijo y luego volverá a negar que negara haber dicho y Pablo... Pablo dijo que todo eso ya lo sabía él. En un ataque de sinceridad, podrá decir como Oliver. Para ser sincero, con frecuencia no escucho lo que estos tipos me dicen. Estos tipos estarán todo el tiempo hablando del asunto, sin mencionarlo por supuesto; y el asunto es el poder, por supuesto.

  Quizá alguno de ellos le pase como Gillian. "Tengo un temor". ¿Esa es la palabra adecuada? Tal vez quiera decir premonición. No, no es eso. Quiero decir temor. Y el temor es éste. Que lo que muestre resulte ser verdad.




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04 mayo 2013

Julian Barnes: Nothing to be Frightened of

  Julian Barnes says in his unclassifiable book called "Nothing to be Frightened of", which as its name doesn't suggest is dedicated to the theme of death, that when he began to write fiction he set two rules: “Neither dreams nor climate." "As a long term reader, a significant meteorology has always irritated me, storm clouds, rainbows, thunder in the distance, and I was also tired of significant dreams, premonitions, and appearances and other". He even thought about calling his first novel "Without climate."
 
  I read Barnes for the first time when I was about eighteen. "Flaubert's Parrot". I still have the volume. This was the moment I decided to become a writer. I was marveled by his sense of humor, erudition and tenderness with which he treated his characters. Then the laziness and lack of ideas made me stop my project, ridding the world of a handful of printed pieces of paper.  So at least I've avoided a comment like his mother once made: "I have two sons, one (the philosopher Jonathan Barnes) who writes books I read and do not understand and the other (Julian) who writes books that I understand and do not read."
 
  Barnes shares with fellow British professional colleagues some more or less contemporary features. It's as funny as Nick Hornby, but his humor is more subtle and is not intended to be as "cool". It may be ironic as Martin Amis, but is far more compassionate and less smug. Instead of pulling his teeth he would drink a bottle of Burgundy. It is no coincidence that he abides by the reminder of Flaubert: "be methodical and orderly in your life, like a bourgeois, to be violent and original in your life”. He is so capable of expressing the world of small things like Paul Auster, but not as pretentious or "serious" as the American, which is why the latter is more popular in Spain, where if a writer is not stupendous, he or she will not be taken seriously. His books are just too fun to deserve the Prince of Asturias Award. Perhaps they could give it to his alter ego, crime novel writers.
  Even though he is such a Francophile guy, Barnes has always seemed the quintessence of British virtues to me, although not having sympathy for the French is precisely the least of the English virtues. A feature of exquisite extravagance. Barnes is for all audiences. Being as erudite as he is, you can read it as easily as John LeCarré. You will never have shove in your face that he was educated in Oxford. I bet you didn´t know? I bet it never crossed your mind? It is obvious that it terrifies him to be a literary celebrity as Somerset Maugham or Arthur Conan Doyle, who he dedicates one of his finest novels. He really proposes a "this has occurred to me, what do you think?”
 
But, on he has a ten year old picture hung on his website. We will investigate this dark side.
  
  I give a series titles of Barnes. I have not used a particular criteria, just used my memory and taste.
 
  • Flaubert's Parrot
  • Engand, England
  • Talking in over
  • Love Etc
  • Arthur & George
  • The sense of an ending
 
For more information I enclose some links:


 

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Translation by Amanda Perri

19 octubre 2012

Julian Barnes: Nada que temer


  Dice Julian Barnes en su libro inclasificable llamado "Nada que temer", y que como su  propio nombre no indica está dedicado al tema de la muerte, que cuando empezó a escribir narrativa se fijó dos reglas: "ni sueños ni clima". "Como lector desde hacía mucho me irritaba una meteorología significativa- nubes de tormenta, arco iris, truenos a lo lejos-, y asimismo estaba harto de sueños significantes, premoniciones, apariciones y demás". Incluso pensó en llamar a su primera novela "Sin clima".
 
  Leí a Barnes por primera vez cuanto tenía unos dieciocho años. "El loro de Flaubert". Aún conservo el volumen. Fue entonces cuando decidí hacerme escritor. Me maravilló su sentido del humor, su erudición y la ternura con que trataba a sus personajes. Luego la pereza y la falta de ideas hicieron que abandonara mi proyecto, librando al mundo de un buen puñado de hojarasca impresa. Así al menos me he evitado un comentario como el que le hizo su madre, quien una vez declaró: "tengo dos hijos, uno (el filósofo Jonathan Barnes) escribe libros que leo y no entiendo y el otro (Julian) escribe libros que entiendo y no leo."
 
  Barnes comparte con otros compañeros británicos de profesión más o menos coetáneos algunos rasgos. Es tan divertido como Nick Hornby, pero su humor es más sutil y no pretende parecer tan "cool". Puede ser irónico como Martin Amis, pero es de largo más compasivo y menos pagado de si mismo. En lugar de arrancarse los dientes se bebería una botella de Borgoña. No es por casualidad que acate el recordatorio de Flaubert: "sé metódico y ordinario en tu vida, como un burgués, para ser violento y original en tu vida". Es  tan capaz de expresar el mundo de las pequeñas cosas como Paul Auster, pero no es tan pretencioso ni "serio" como el americano, razón por la cual el segundo es más apreciado en España, donde si un escritor no se pone estupendo, difícilmente será tomado en serio.  Sus libros son demasiado divertidos como para merecer el Premio Príncipe de Asturias. Quizá se lo pudieran dar a su alter ego, escritor de novela negra.
 

 Aún siendo un tipo tan francófilo, a mi Barnes siempre me ha parecido la quintaesencia de las virtudes inglesas, aunque la virtud menos inglesa precisamente es tener simpatía por los franceses. Un rasgo de exquisita extravagancia. Barnes es para todos los públicos. Siendo tan erudito como es, se lee con tanta facilidad como a  John LeCarré. Nunca te restregará por la cara que se educó en Oxford. ¿A que ésto no lo sabías? ¿A que ésto no se te había ocurrido?. Es obvio que le aterra ser una celebrity literaria  como Somerset Maugham o Arthur Conan Doyle, de quien trata y a quien dedica una de sus novelas más hermosas. Más bien propone un "se me ha ocurrido esto, ¿qué te parece?".
 

  Eso sí, en su página web tiene colgada una foto de hace al menos diez años. Investigaremos este lado oscuro.

  Doy una serie de títulos en español de Barnes sin otro orden ni criterio que mi memoria y gustos.

(En español está editado en Anagrama)

  • El loro de Flaubert. (Flaubert´s parrot)
  • Inglaterra, Inglaterra. (England, England)
  • Hablando del asunto. (Talking in over)
  • Amor etcétera. (Love Etc)
  • Arthur y George
  • Nada que temer. (Nothing to be Frightened of)

Para más información acompaño algunos enlaces: