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24 septiembre 2014

Quiero ser capitán de Copa Davis, pero no capitana

  Es cierto que siendo varón no puedo ser capitana. Pero aún así, no le arriendo la ganancia a la que ha sido finalmente elegida. No sé si podría soportar con la misma entereza la carga de la brigada machista. En realidad Toni Nadal, Verdasco (entrena más y sal menos) y otros, han roto el sueño que tenía con ese empleo idílico. Quizá sea idílico con badajo colgando, pero si eres mujer, si no infierno, se convertirá en purgatorio.

  Por supuesto Toni Nadal y otros niegan que sus críticas a la elección de Gala León se deban a que anide el gusano del machismo en su cerebro. Pero el gusano en las manzanas, hasta que no se abre no se ve. ¿Es una comparación manida? Sí, pero la otra que se me ocurría es la de los sepulcros blanqueados. Creo que me he atascado, como algunos tenistas con el servicio. Necesito un ace.

  Dicen los Nadal y cía que sus críticas son estrictamente tenísticas. A saber: dicen que debería ser un tenista con más méritos que Gala León. Pongamos por ejemplo... a ver si se me ocurre un nombre... ¿Qué tal Carlos Moyá? Fue número uno del mundo. Ganador de Roland Garrós. Ganador de la Copa Davis y además es amigo a los jugadores. Creo que es el candidato ideal. Déjame ver la bola de cristal. ¿Cómo? Me dice que con Carlos Moyá España ha perdido.

  La bola de Cristal me informa que los jugadores pasarán de Moyá. Que a la hora de la verdad, cuando toca jugar contra Brasil para defender la permanencia en el grupo mundial, ocho de los jugadores top 100 de España se borrarán alegando los más diversos pretextos. Dice la bola de cristal que España perderá contra Brasil. Dice la bola que Moyá, en vez de ponerse duro con los jugadores, "los comprende" y pone por delante su amistad y compadreo como exjugador a su obligación como Capitán de Copa Davis.

  Sabiendo como sabemos lo que nos dice la bola, ¿realmente tiene razón Toni Nadal cuando dice que debería ser un ex tenista brillante el que debiera ser capitán de la Davis? ¿Debe ser necesariamente alguien que ha sido buen tenista buen capitán de Davis? El mismo Toni Nadal no conocía bien el circuito cuando empezó con su sobrino y que se sepa, no ha ganado más torneos que Gala León.

  La escenificación de tanta caspa machista tuvo lugar en los programas deportivos "El Larguero" de José Ramón (anestesista) de La Morena en la Cadena Ser y "El Partido de las doce" en la Cope. Gala León acudió a esos dos programas nocturnos. Cuando dejó uno fue al otro. Habitualmente cuando un tipo es nombrado en un cargo deportivo, los periodistas se deshacen en babas de alabanza (ya llegará la hora de las cuchilladas). Pero en este caso no.

  Las entrevistas no fueron tales. Fueron encerronas propias de matonismo de instituto. Los abusones acorralan en el patio y  obligan a la víctima a morder el polvo. Especialmente sangrante fue el programa de De La Morena. En vez de realizar una entrevista a la capitana para que hablara de su ilusión y sus proyectos (recuerdo perfectamente la que le hizo a Carlos Moyá) aquí le tenía reservada una sorpresita. Toni Nadal, cien kilos de peso, 35 victorias 30 por KO empezó a acorralar a Gala. —No quiero entrar en polémica, ¿pero de verdad te crees más preparada que Ferrero?—.  

  El periodista conocido por sus chistecillos decimonónicos del tipo "ya tendrás que poner un piso a tu novia que está en edad de merecer", jaleaba al Pollo de Manacor. León, verde en estas contiendas se limitó a ser un saco de boxeo. Me pregunto si cuando empezó a entrenar a Rafa alguien le acosó del mismo modo y le espetó quién era él y de dónde había salido para creerse un entrenador profesional. Como colofón, Toni Nadal le echaba en cara "no haber llamado a su sobrino para saber qué tal su muñeca". ¡Qué crueles pueden llegar a ser las churris!

 En la Cope hubo una repetición de la jugada. Rafael Nadal no es tan básico como su tío, pero (otro mito caído) parecía compartir su misma mascarada (de nuevo El Padrino al rescate). Como aficionado perdonaré a Rafael Nadal eso y lo que haga falta. Joseba Larrañaga fue bastante más equilibrado, pero el formato "Salvame" idéntico. El "experto" en tenis acaloradamente decía que Gala era una desconocida, y que sus críticas no eran machistas porque le daba igual que León fuera hombre, mujer "o hermafrodita"... 

  Los capitanes de Davis apenas entrenan. No hacen táctica. Solo deben elegir a los mejores jugadores disponibles. Hasta esta semana, para ser sincero, pensaba que su principal habilidad era dar palmaditas diciendo "vamos, vamos" y saber abrir con presteza la botella de sales. Se ve que ahora los capitanes de Copa Davis deben de ser neurocirujanos. La bola de cristal no me dice si la falta de compadreo de León con los jugadores será al final más beneficioso para el equipo. No me dice si al final León reirá como mujer lo que otros no supieron llorar como hombres y nos devolverá al grupo mundial de la Davis.

 Lo que me dice es que si eso ocurre, los bocazas no pedirán perdón. Nunca lo hacen.






El humor está aquí, en alguna parte
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15 septiembre 2012

Juego y partido

  La pelota vuela por la pista.  Antes de llegar a ti su velocidad disminuye, cambia la trayectoria y aterriza en la línea. Aun así te ha dado tiempo a llegar. Metes la raqueta y llevas la mano hacia arriba. El rival está en la red esperando. Si volviera por allí la pelota, le daría un manotazo de arriba abajo, o quizá la peinaría suavemente lanzándola hacia uno de los lados. Sin embargo, la pelota se eleva. Parece que vaya a irse a las nubes o incrustarse en el cristal de algún coche aparcado en las inmediaciones.  Pero no. La bola traza una perfecta parábola. Durante milésimas de segundo, el rival se desconcierta, pero reacciona, se gira y esprinta hacia la línea de fondo mientras con el rabillo del ojo sigue la trayectoria. La alcanza, pero no la impacta con nitidez, y la bola acaba aterrizando en la red.

  Ni que decir tiene que el partido se acaba perdiendo, pero en realidad da igual. El tenis es un deporte hermoso. A cierta edad, o quizá siempre, un tenista aficionado no juega ya para ganar sino para crear una jugada imposible. Incluso con barriga, miope y calvo, uno es capaz de peinar la pelota y trazar un ángulo imposible. Este deporte te da la oportunidad de ser el mejor jugador durante al menos un segundo. El terreno de juego es de una belleza minimalista y melancólica. El tenista es siempre sensual gracias a la ropa y los movimientos. Yo me he enamorado de una docena de tenistas profesionales y aficionadas. Como metáfora es rica. El tenis te muestra que la suerte es cambiante. Que no siempre el mejor gana, pero nunca lo hará el que tenga menos empeño. Premia el talento pero también recuerda el papel del azar, como alude Woody Allen en Mactch Point. Es de los pocos deportes donde la duración del juego no está determinada de antemano. Este hecho lo convierte en una aventura, a veces angustiosa, como demostró Hitchcock en  "Extraños en un tren" (Strangers on a train, 1951), historia de Patricia Highsmith con guión de Raymond Chandler. De modo que ya saben. Si alguien en un partido de la tenis no gira la cabeza y mantiene la mirada fija, puede ser el asesino.

Tenis en el cine

  • Match Point. Woody Allen.  EEUU (2005)
  • Extraños en un tren. A Hitchcock. EEUU (1951)
  • Den Vita Sporten (El juego blanco). Roy Anderson. Suecia (1968)