Mostrando entradas con la etiqueta África. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta África. Mostrar todas las entradas

10 febrero 2015

¿Tolerantes con los intolerantes?

  El origen del cine está en la barraca de feria. Una atracción más junto con la mujer barbuda, el forzudo y otras maravillas de la naturaleza. Fue entretenimiento más tarde, basado en la acción y en algunos centímetros (cada vez menos) de piel. Sin embargo el cine consiguió elevarse sobre esta digna función de entretenimiento para poner un espejo sobre nosotros mismos, un rayo de luz sobre una parte de la realidad que parecía oculta. El cine es también y sobre todo luz. Luz en las sombras del desierto, como en la película Timbuktú (2014) de Abderrahmane Sissako.

  Pero antes de ir a ella quiero que echemos un vistazo a un artículo publicado por Arturo Pérez Reverte en septiembre del año pasado. Se titula "Sobre idiotas, velos e imanes". Reverte no es nada tímido a la hora de titular y de intitular a los demás. El artículo comenzaba así: 

  "Vaya por Dios. Compruebo que hay algunos idiotas -a ellos iba dedicado aquel artículo- a los que no gustó que dijera, hace cuatro semanas, que lo del Islam radical es la tercera guerra mundial: una guerra que a los europeos no nos resulta ajena, aunque parezca que pilla lejos, y que estamos perdiendo precisamente por idiotas; por los complejos que impiden considerar el problema y oponerle cuanto legítima y democráticamente sirve para oponerse en esta clase de cosas".

  No es que a mi me guste enrolarme sin más en el bando de los idiotas, (como tampoco me gusta hacerlo en el de los iletrados, como sugiere algún lector del blog), pero sí en este asunto como en otros, pertenezco a la irritante cofradía de los dudosos. Un ser dubitativo, aunque abierto a las razones. Así seguía unos párrafos más abajo Reverte su postura de ser intolerantes con los intolerantes y en concreto con los islamistas radicales: 

  "Porque, como todas las religiones extremas trajinadas por curas, sacerdotes, hechiceros, imanes o lo que se tercie, el Islam se nutre del chantaje social. De un complicado sistema de vigilancia, miedo, delaciones y acoso a cuantos se aparten de la ortodoxia. En ese sentido, no hay diferencia entre el obispo español que hace setenta años proponía meter en la cárcel a las mujeres y hombres que bailasen agarrados, y el imán radical que, desde su mezquita, exige las penas sociales o físicas correspondientes para quien transgreda la ley musulmana. Para quien no viva como un creyente".

  ¿Tolerante con los intolerantes? Precisamente comentando este artículo con mi amiga Cristina, residente hace años en África y los últimos en Níger, me defendía el punto de vista de Pérez Reverte. Decía haber contemplado en pocos años cómo el país se había "islamizado". Era raro encontrar una mujer que no llevara velo y hasta las niñas ahora también lo llevaban, cuando era algo que no se veía. Poco después sucedían en Níger, un país que había sido ajeno a las revueltas religiosas, los incendios de iglesias y el asesinato de algunos cristianos.

  Timbuktú relata bien este sistema de neocolonialismo religioso que sufren algunos países africanos, repentinamente invadidos por extranjeros "hermanos de fe", que son pretexto de la yihad. Timbuktú es una película cinematográficamente hermosa, pero que nos obliga a cambiar nuestro punto de vista. El acierto de la película es la eliminación (bendita eliminación) del punto de vista occidental y así ver el asunto desde otra perspectiva. La de pueblos hermosos, pero más vulnerables, que no se pueden permitir el lujo de disquisiciones sobre la tolerancia, sino que tienen que convivir con el enésimo atropello, esta vez en nombre de la fe. 

Es odioso el fanatismo. 
Es odiosa la falta de libertad y la estrecha moral del puritanismo y la infelicidad
Es odiosa nuestra indiferencia. 
Pero la música siempre será hermosa, como enseña la película. 
La música y el buen cine.

  No dejen de escuchar el enlace que adjunto del músico de korá maliense Tomani Diabaté.
Háganlo como un placer y un acto de rebeldía.



El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter

02 abril 2014

Teodoro, Teodorín y otras gentes de postín

  Teodoro es Teodoro Obiang Ngema. De profesión, sátrapa y dictador de Guinea Ecuatorial. Ganó las oposiciones a presidente/tirano con el tema "cómo derrocar a mi tío". Ciertamente, Francisco Macías Nguema era un tipo igualmente poco recomendable. Obiang lo mandó fusilar y eso, mis queridas sobrinas, no se hace con un tío por muy chungo que éste sea. ¿Estamos?

  Obiang es Licenciado en Derecho por la española Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). En realidad hablar de universidad española y a distancia son términos a veces redundantes, pero eso es otra historia. La UNED tiene fama de dura, así que no me cabe duda que el alumno Obiang aprendió bien los derechos fundamentales y las libertades públicas.

  Teodorín es Teodoro Nguema Obiang, uno de sus muchos hijos. Es segundo Vicepresidente del Gobierno de Guinea Ecuatorial. Siguiendo la tradición de la familia, en algo se tenía que notar la influencia española. Aquí los oficiales de la Guardia Civil, crían oficiales de la Guardia Civil; los historiadores de izquierda, historiadores de izquierda; los jueces,  jueces y los curas... Los curas, sobrinos.

  Teodorín sigue los pasos de su padre con entusiasmo. "Mister Lamborghini" es un hombre inmensamente rico al que le encantan las cosas que les gustan a los ricos no japoneses; los coches deportivos, gastar dinero a espuertas y básicamente lo que hacen los hijos de los dictadores multimillonarios. Dicho de otro modo, no te lo esperes en el metro leyendo un libro de José Antonio Marina. Un juzgado francés lo está investigando por malversación de fondos públicos y blanqueo de capitales. No saquemos conclusiones precipitadas y respetemos su presunción de inocencia.

   Según Human Right Watch, el 75% de los ecuatoguineanos vive por debajo del umbral de la pobreza. El 60% no tiene acceso al agua corriente. El país, sin embargo, es rico y tiene recursos petrolíferos, gasísticos y forestales. Será por eso que Teodoro fue elegido con el 99% de los votos en las últimas elecciones. De hecho, la página web oficial del país parece más el facebook familiar de la familia Obiang.

  Teodoro es además es un tipo considerado y el único mandatario extranjero que ha venido al "funeral de Estado" del presidente Suárez. Le venía bien. Obiang tenía que dar una conferencia en instituto Cervantes sobre el español en África, él, que ha tratado por todos los medios de que Guinea Ecuatorial se hiciera francófona o lusófona. Me hubiera gustado ir a su charla. ¿Acabó su disertación recordando a Antonio Machado? "Caminante no hay camino se hace negocio al andar, y al volver la vista atrás, se ve al opositor que no hay que volver a enterrar". Hubiera sido un detalle.

¿Y las gentes de postín? Tenemos a los ausentes, que desde el punto de vista internacional engrosarían el grupo "resto del mundo". Y tenemos a los presentes, y de entre ellos al protagonismo. Al cura en el entierro, novia en la boda y niño en el bautizo. Monseñor Antonio María Rouco Varela. ¿Pero no se había jubilado?

Los viejos cardenales se ríen de la longevidad de los viejos roqueros. Se ríen de ellos y Rouco además, se ríe de todos.




El humor está aquí, en alguna parte
Síguenos en Facebook y Twitter